Chihuahua

viernes 5 marzo, 2021
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    El amor propio y otras mentiras neoliberales en tiempos de amor Disney

    Febrero, mes donde el capitalismo voraz mercantiliza nuestros afectos, cuerpos y sentires con una festividad de origen católico que conmemora a un santo “San Valentín” el 14 de febrero, que pretende festejar “el amor y la amistad”, legitimando estereotipos hegemónicos, monógamos y blancos así como relaciones que perpetúan dinámicas sociales, económicas y afectivas en condiciones de desigualdad basadas en injusticias.

    Por Andrea Cárdenas Domínguez

    Ilustración tomada de Gordita Amarillista

    Numerosas mujeres anti-patriarcales y colectivas feministas participamos en la democratización del conocimiento amoroso a través de la socialización de herramientas y saberes colectivos para construir una pedagogía amorosa-erótica más accesible, alegre y amigable; reivindicando al amor como un espacio seguro, libre de violencia, gozoso y justo,

    Desde esos sentipensares cuestionamos arduamente el amor que el patriarcado nos ha heredado, ese amor construido históricamente desde estructuras hegemónicas, monógamas y heteronormadas, el cual la antropóloga Marcela Lagarde le identifica como “amor romántico”.

    Este hace referencia a las relaciones heterosexuales amorosas que se construyen desde la desigualdad social y el desgaste emocional, lo cual propicia que las mujeres o grupos históricamente vulnerados sean violentados de manera física, psicológica, económica y estructural.

    Sin embargo aprovecho este espacio para presentarte a una persona que es aliada y sensible a las realidades que viven nuestras compañeras trans; es importante que en tiempos de odio hacia las mujeres trans, las escritoras y divulgadoras asumamos una postura política, y de tolerancia cero hacia discursos de odio, teoricemos y nombremos mujeres referentes que reconozcan y apoyen que las compañeras trans como lo es Brigitte Vasallo una escritora anti-racista, y divulgadora del pensamiento poliamoroso.

    Brigitte rechaza el concepto “amor romántico” y propone sustituirlo por “amor Disney” ella asegura que la palabra romántico nos lleva directamente a las imágenes de velitas y fines de semana haciendo el amor frente a la estufa, y en nuestros nuevos mundos ¡Todxs queremos eso! Tranquilas… el veneno no está ahí, si no en el siguiente paso en la transformación de eso a un “Amor Disney”

    El amor Disney lo define como un amor eterno, único y exclusivo. Una Historia dolorosa llena de drama y magia queidealiza y deshumaniza a las personas, un cuento capitalista y clasista que se aprovecha de las vulnerabilidades para objetivizar a las personas, en lugar de reconocernos como sujetas en el amor y los deseos.

    Bien así como se mencionan los mitos del amor romántico según Marcela Lagarde, yo retomaré y me basaré en lo que propone Brigette Vesallos: la mitificación del amor Disney y la deshumanización de nosotras las personas, donde también existen mitos del -amor- (a secas) los cuales son:

    -Todas las personas necesitamos amor

    -El amor hace feliz a las personas

    -El amor inspira las buenas acciones

    -El amor no puede explicarse

    -La vida con amor es mejor

    -El amor se logra si te esfuerzas

    -El amor es único

    -El amor es infinito e inagotable

    -Es mejor tener más amor

    -El amor propio es indispensable para amar a otras personas

    -No puedo decidir sobre el amor

    ¿Se les ocurren más mitos?, ¿qué mitos tenemos acerca del amor propio?, ¿el amor propio es la panacea para dejar de sufrir y tener una vida más digna?, ¿si no me amo a mi mismx, puedo amar a lxs demás?, ¿es justo exigirme amarme a mi mismo cuando vivo en un contexto feminicida? ¿es justo exigirme amarme a mi mismo cuando vivo en un contexto que explota a los hombres racializados y asesina a los hombres que no son heterosexuales?, ¿existen las condiciones sociales y políticas para amarme a mi mismx?, ¿es posible amar siendo herederxs del amor Disney que vemos en las películas, leemos en las novelas y reímos en los memes?

    Antes, durante y después del 14 de febrero se comparten reflexiones sobre la importancia de tener “amor propio”, donde a través de frases como “si no te puedes amar a ti mismx, no puedes amar a otra persona” “tienes que amarte a ti mismx para poder amar a otras personas” estas frases promueven discursos construidos desde una psicología eurocéntrica, y colonialista

    “Esta disciplina acomplejada, tratando de ganarse un estatus científico, loca por predecir y controlar la conducta, en medir los afectos, medicalizar el dolor, con su parafernalia de diagnósticos y trastornos, hija predilecta de las farmacéuticas. Es importante que nos preguntemos por su papel de policía de la subjetividad cuyo máximo valor es la adaptación. Esta psicología tortura en nombre de la investigación científica, agente del patriarcado y el capitalismo. ¿Cuánto dolor ha causado su homo, bi, transfobia?, ¿su misoginia? Su odio a las niñas, niños, adolescentes y todo lo que este vivo, transgreda y cuestione, si hay otra psicología, pero tiene que dejar de ser psicología”Ximena Antillón

    Las frases “si no te puedes amar a ti mismx, no puedes amar a otra persona” “tienes que amarte a ti mismx para poder amar a otras personas” pueden escucharse motivadoras, incluso bonitas y alentadoras… pero si escuchamos con atención promueven narrativas indivudualistas, despolitizadas y meritocráticas que nos convencen que nuestra felicidad y bienestar e incluso el de nuestras personas queridas depende de nuestras actitudes, nuestros sentimientos, nuestras capacidades, nuestros talentos.

    Este pensamiento individualista y despolitizado invitan a sentipensarnos como individuxs que no son parte de una comunidad. Estas narrativas del ámbito de los afectos se legitiman a través de teorías biologicistas individualistas como la de Charles Darwin que concluyen que las jerarquías sociales son el resultado de “la selección natural”. 

    La actual teoría de la evolución no es más que la expresión ideal de las personas dominantes que acumulan riqueza, estas narrativas son populares entre hombres blancos, ricos y políticamente poderosos ya que les proporciona una explicación pseudocientifica por sus posiciones privilegiadas en la sociedad, y además ofrecen una racionalización racista de la colonización de África, Asia y América latina, incluso esta teoría ha sido escusa para justificar la opresión sobre las mujeres y grupos históricamente vulnerados “la ley del más débil”

    Esta sociedad neoliberal enseña a las personas a verse a sí mismos como individuos, autosuficientes, independientes, teniendo sus propiedades, su dinero. La idea de la independencia humana es un mito promovido por instituciones y estructuras que quieren atomizarnos.

    Pero la realidad es que los humanos somos muy interdependientes, de hecho esa es la clave de nuestro éxito según el biólogo y naturista Piotr Kropotkin. Hay que buscar alejarnos del capitalismo e ir acercándonos hacia el apoyo mutuo, hacia la colectividad.

    Estas narrativas neoliberales romantizan la individualización de los sentires,capitalizan los afectos y rechazan el sujeto social y político que también nos constituye como personas parte de nuestra comunidad.

    Para reflexionar sobre sanar, reconciliarnos con la relación con nosotras mismas, o bien, para “tener amor propio” es importante que tengamos una visión política y estructural.

    Esto quiere decir que tomemos en cuenta que somos parte de una sociedad, que formamos parte de grupos históricamente oprimidos, pero también de grupos históricamente opresores, reconocer nuestra agencia política y social dentro de nuestra comunidad, tomar en cuenta los impactos mundiales y psicosociales del COVID-19, hacer conciencia que nos enfrentamos todos los días a condiciones de precariedad como la pobreza, la violencia política y estructural, con ideologías que nos orillan a odiar nuestros cuerpos e invisibilizar las enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad.

    Estas narrativas individualistas y despolitizadas de “amor propio” disfrazadas de buenaondismo perpetúan narrativas colonialistas meritocráticas y culpabilizadoras que nos responsabiliza a las personas de “no amarnos a nosotras mismas” y por consiguiente afirman que no somos capaces de amar a lxs demás, este positivismo de “tener amor propio”, deja de lado el contexto histórico, social y político en el que vivimos actualmente, no enfoca esfuerzos para reflexionar los diversos sistemas de opresión que nos atraviesan… nos atomiza, individualiza y despolitiza un problema social el cual termina replicando un una perspectiva psicológica colonialista y eurocéntrica.

    “Otra psicología que se cuestione y se descoloque de su discurso de poder, una psicología que amplie la mirada y la escucha -Edith Granados

    La frase “Necesitas amarte a ti mismx para amar a los demás” es equiparable a la frase “Los pobres son pobres porque quieren”, ambas frases populares nos dejan ver las narrativas meritocráticas y clasistas que permean en México, y que son usadas por grupos privilegiados para legitimar condiciones de desigualdad como la violencia, la pobreza y la acumulación de riquezas. 

    Dejemos de portarnos como policías que fiscalizan los afectos. Merecemos amar y ser amadxs, aunque no existan las condiciones individuales, familiares y comunitarias para aprender a amarnos, si no podemos amarnos a nosotrxs mismx seguimos siendo dignxs de ser amadxs.

    Es importante ser compasivxs con nosotrxs mismos ante una realidad tan dolorosa e injusta, es importante no aislarnos, gestar espacios seguros con otras personas con las que compartamos pasiones e indignaciones para acompañarnos en procesos de (de)construcción de la monogamia, los feminismos, el amor, la política, los afectos, etc …

    “La protesta más anti-capitalista es cuidar a otrxs y cuidarse a unx mismo. Adoptar la practica históricamente femenina y por tanto invisible, de cuidar, atender, nutrir. Tomarse enserio las vulnerabilidades, fragilidades y precariedades de cada unx, y apoyarlas, honrarlas. Protegernos, promulgar y practicar comunidad. Una afinidad radical, una socialización interdependiente con políticas de cuidado”-Johanna Hedva

    Una propuesta que comparto para acompañarnos a nosotrxs mismxs a amar (nos) de una forma más justa y gozoza… se puede comparar al proceso que vivimos cuando somos bebés y aprendemos a hablar… ¿Cómo puede un bebé aprender a hablar (comunicarse) si no escucha hablar a otras personas?

    Imaginémonos como bebés observadores y expectantes sentipensando cómo gesticulan las demás personas las palabras, cómo se mueven los músculos de la cara, con qué tono se dicen las palabras, con que pausas, con que los silencios… conocer nuestros gustos y disgustos… preferir escuchar unas voces a otras, ser paciente de los tiempos propios y ajenos. Aprender en paralelo, como los bebés

    Para aprender a amar (nos) de formas más justas y gozosas, es importante que busquemos a nuestra tribu amorosa (amores, amigxs, familiares) construir en comunidad formas más llevaderas de sobrevivir a una pandemia. Que nuestros amores y amistades sean refugios ante una realidad ingrata y cruel. 

    La manera en la que nos percibimos a nosotrxs mismxs está influenciada en cómo nuestra comunidad nos ve, y cómo podemos aprender a mirar (nos) en estos tiempos de reivindicar el amor como un espacio seguro, gozoso y justo. No siempre podemos amarnos y en esos momentos también merecemos ser amadxs.

    Andrea Cárdenas Domínguez es psicóloga y perita comunitaria en violencias políticas contra Infancias / Becaria de CONACYT / Escritora contra-acádemica


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