Durante el tercer día del juicio oral por el jueves negro, sobrevivientes y agentes ministeriales revivieron el terror de la jornada violenta de 2022; sin embargo, ninguno de los 33 testigos interrogados hasta ahora ha identificado a los dos acusados de terrorismo como los autores materiales
Por redacción de La Verdad Juárez
Ciudad Juárez– Frente a la juez, Edgar F.S., narró lo que vivió hace cuatro años durante la jornada violenta del 11 de agosto del 2022, el llamado jueves negro. Los balazos se desataron en la estación de servicio que tenía bajo su cargo. Él alcanzó a refugiarse a tras de un vehículo.
Desde ahí vio cuando un hombre disparó contra las bombas de gasolina. Luego vio desangrarse a uno de sus compañeros, quien recibió dos impactos de bala. Corrió hacia él y le aplicó un torniquete en la pierna con un cinturón.
El testimonio de Edgar se escuchó en el tercer día del juicio oral que se sigue en contra de dos personas por los hechos ocurridos 11 de agosto del 2022 en la ciudad, que dejó 11 personas asesinadas, quemas intencionales de negocios y ataques a balazos contra la población civil.
Los acusados son Juan Carlos V., y Jorge Antonio C.B., ellos enfrentan cargos por el delito de terrorismo. Hasta el momento ninguno de los aproximadamente 33 testigos que han comparecido ante el tribunal federal presidido por la jueza Victoria Alejandra Espinoza Alaniz, los ha reconocido como los responsables de haber incendiado un camión.
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público (MP) de la Federación, el 11 de agosto de 2022 Juan Carlos ordenó incendiar un camión (número económico 9232) estacionado en el cruce de las calles Rivera de Tepeyac y Rivera de Delicias, en la colonia Riberas del Bravo etapa VIII, mientras que Jorge Antonio presuntamente lanzó dos bombas molotov a dicha unidad. Este hecho, concatenado a otros 28 eventos delictivos sucedidos el mismo día, causó terror en la población y puso en peligro la seguridad nacional.
Este viernes 17 de julio, la audiencia de juicio oral inició en la segunda sala del Centro de Justicia Penal Federal (CJPF) con el interrogatorio Edgar, testigo por parte del agente del MP de la Federación, Daniel Bohorquez Calvo.
Al responder a las preguntas, el testigo dijo que aproximadamente a las 4 de la tarde del 11 de agosto de 2022 se encontraba en la gasolinera ubicada en la avenida De Las Torres y calle Universidad Tecnológica. Salió de la oficina para dirigirse a las bombas de gasolina uno y dos cuando, de repente, un hombre empezó a disparar un arma de fuego en contra de las instalaciones.
Luego le relató a la jueza que él presionó el botón de pánico y fue hacía las bombas de gasolina donde encontró a uno de sus compañeros, Ramón R., tirado y herido. Observo que presentaba dos lesiones, una en la pierna y otro en un brazo; además, se percató que nadie ayudaba al herido porque todos estaban en pánico.
Edgar detalló que él utilizo un cinturón para hacerle un torniquete en la pierna al lesionado, porque se estaba desangrando. Después pidió ayuda a unos guardias, que daban servicio a la empresa y se encontraban en kilómetro 20, para trasladar al herido, debido a que las unidades de emergencia no llegaban.
El declarante recordó que el responsable de disparar era un hombre moreno, chaparro y de complexión robusta, quien se retiró del negocio a bordo de un vehículo negro. El testigo también dijo que no había motivos para ese atentado.
“Todo fue de la nada. Haga de cuenta que era un día normal, pero empezaron a disparar, uno en contra las bombas. Vi casquillos en el piso, fue como reaccioné y me refugié”, contó.
La persona herida estuvo seis meses incapacitada, después presentó su renuncia.
El fiscal federal no le preguntó al testigo si reconocía a los detenidos como responsables de ese atentado, mientras que los defensores decidieron no interrogar a Edgar.
Revelan detalles del incendio en el ‘Bip Bip’
El segundo testigo en declarar este viernes, fue Paola Denisse Ramírez Esquivel, agente ministerial quien en la fecha del jueves negro estaba asignada a la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM). Ella indicó que el 11 de agosto de 2022 el radio operador de la Fiscalía estatal le ordenó que acudiera a una tienda de conveniencia ubicada en las calles Hiedra y Cártamo de la colonia Juárez Nuevo, porque se reportaba a dos mujeres muertas a causa de un incendio.
La testigo narró que cuando llegó a la tienda Rapiditos Bip Bip —como se llamaba en ese entonces el establecimiento operado por la cadena comercial Oxxo— el lugar ya estaba acordonado. En el sitio se encontraban un agente municipal de apellidos Pérez Gurrola, a cargo de la unidad 694 del Distrito Sur, y el teniente Peña, con la máquina de bomberos 04. Ella solicitó la presencia del personal de Servicios Periciales y Ciencias Forenses.
Durante la comparecencia de la testigo, hubo un intenso debate entre el fiscal federal Daniel Bohorquez Calvo y el defensor público penal de Juan Carlos, Francisco Menes Meraz. La discusión se desató por la solicitud del fiscal de exhibir una serie fotográfica de la tienda donde se observaban los daños y los cuerpos de las víctimas, así como por pedir autorización al tribunal para mostrarle a la testigo un informe policial elaborado por los primeros respondientes, el cual formaba parte del informe de la propia agente.
El fiscal acusó a su contraparte de deslealtad, asegurando que los documentos que pretendía presentar a la jueza formaban parte del informe elaborado por la testigo. Por su parte, el defensor pidió que no lo descalificaran y que no se incorporaran al juicio documentos que no estaban incluidos en el auto de apertura a juicio oral. También apeló a la sensibilidad para no mostrar imágenes de personas muertas, al considerar que las fotografías no aportaban datos nuevos.
El fiscal reviró que la defensa tenía sensibilidad para unas cosas y para otras no, agregando que pretendía ilustrar al tribunal sobre la magnitud de los atentados. A lo que el defensor respondió: “Hubieran tenido sensibilidad cuando integraron el auto de apertura a juicio oral. No voy a estar dando catedra. No es que nos convenga o no, no es un juicio por homicidio”.
Ante eso la jueza exhortó al defensor público a conducirse con respeto, agregando que llevaba tres días de indisciplina porque arrebataba la palabra al fiscal, y seguía argumentando después de que ella resolvía las incidencias.
Al final, la jueza autorizó las dos solicitudes del fiscal. Así, la testigo confirmó que los nombres de las dos mujeres asesinadas eran Saira Janeth de Santiago, de 18 años, y María del Refugio Ramírez, de 50 años, tras lo cual se exhibieron las fotos. En notas periodísticas previas, basadas en datos oficiales y entrevistas a su esposo, la segunda víctima ha sido identificada como María del Refugio Gómez Rentería, de 54 años.
En esas imágenes se observaban la fachada de la tienda de conveniencia con daños ocasionados por fuego y un cadáver al interior del negocio marcado como indicio A, que correspondía a María del Refugio, y otro cuerpo tirado bocarriba a un lado de la puerta principal del negocio tapado con una sábana blanca.
Al final de su declaración la agente ministerial también explicó que interrogó a un vecino del área, quien le dijo que el jueves negro vio a un masculino que bajo de una van Caravan sin placas y aventó algo a la tienda. Y eso provoco el incendio.
Priscila Eugenia Ramírez Delgado, defensora pública penal y abogada de Jorge Antonio, le preguntó a la testigo si ella vio quién incendió la tienda o si alguien le dio los nombres de los responsables. La agente Ramírez Esquivel respondió negativamente a ambas preguntas.
Testimonios de peritos y agentes
La tercera testigo fue la abogada Brenda Arely Reyes Vidaña, quien laboraba como agente del MP de la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM) cuando ocurrió el jueves negro. Ella le dijo a la juzgadora que integró la carpeta de investigación número 25312/22 por los homicidios de las dos mujeres, sucedido en la tienda Bip Bip; que trabajo en la identificación de las víctimas y entrevisto a Ángel Holguín López, esposo de María del Refugio, y a María Paulina C.E., prima de Saira.
La testigo Reyes narró que Ángel le había dicho que aproximadamente a las 4 de la tarde del jueves 11 de agosto le había hablado su esposa diciéndole que estaba en la parte posterior de la tienda acompañada de una muchacha y estaba entrando mucho humo por la puerta. Él le respondió que iba a la tienda y que llegaría rápido.
Cuando Ángel llegó al establecimiento vio a muchas personas apagando el fuego, observó la llegada de Bomberos y posteriormente vio que sacaban a una mujer sin signos vitales, al parecer a Saira Janeth.
Al recordar la entrevista a María Paulina, la testigo explicó que esa persona le comento que Saira Janeth había llegado a Ciudad Juárez un día antes del jueves negro acompañada de su pareja sentimental para buscar oportunidades de trabajo y ella le consiguió una entrevista en la tienda donde trabajaba, en el Bip-Bip. Pero ese día 11 de agosto cuando estaban entrevistando a Saira, entraron dos masculinos portando pistolas y un objeto redondo negro.
Los hombres armados ordenaron a las personas que estaban en la tienda que salieran y uno de los afectados les dijo que en la parte posterior del negocio estaban dos mujeres, pero ellos no respondieron nada, todos empezaron a salir y enseguida los agresores lanzaron un objeto que explotó e incendió la tienda.
La testigo no pudo recordar la causa de muerte de las víctimas y el fiscal federal no pudo hacer un ejercicio de refresco de memoria porque el defensor se opuso al evidenciar que el documento que la representación social pretendía poner a la vista de la testigo no estaba firmado por ella. Al final el fiscal desistió y dijo que no había más preguntas, por lo que la declarante fue liberada y se retiro de la sala.
La perito en criminalística adscrita a Servicio Periciales y Ciencias Forenses de la Fiscalía de Chihuahua, Imelda de la Peña López, fue la cuarta en subir al estrado de los testigos. Narró que también fue enviada a la tienda Rapiditos Bip Bip y llegó al sitio a las 17:35 horas. Encontró el lugar acordonado, vio el cuerpo de una de las víctimas sobre el concreto tapado con una sábana y otro cadáver al interior del negocio junto a un escritorio. Tomó 60 fotografías que agregó al informe pericial entregado el 17 de agosto de 2022, como parte de la carpeta de investigación número 25312/22.
Las fotografías fueron mostradas a la jueza e incorporadas al juicio como prueba. En las imágenes que correspondían al exterior de la tienda se observaban panorámicas de la fachada y de las ventanas, mostrando los daños causados por el fuego, la máquina de Bomberos y las mangueras, elementos federales y el cuerpo de una persona tapado con una sábana blanca.
Del interior se mostró parte del techo derrumbado, anaqueles quemados, fotos de una bodega, la oficina donde estaba tirado boca abajo el cuerpo de María del Refugio, así como imágenes del rostro de ella y un indicador con la letra A. También otras fotos del cuerpo de Saira ya destapado junto a un indicador con la letra B y ambas manos descansando sobre su cadera.
El quinto testigo del tercer día del juicio fue Ramón Osvaldo Oropeza Rosas, oficial de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) de la Unidad de Daños y lesiones de la Fiscalía estatal. Él le explicó a la jueza parte de lo sucedido en otra tienda de conveniencia, en una sucursal de Circle K ubicada en la avenida Oscar Flores Sánchez y calle Salvador Díaz Mirón.
El agente dijo que el 11 de agosto llegó a la tienda a las 16:21 horas y ya se encontraban ahí elementos de Seguridad Pública Municipal a cargo del agente Núñez Martínez de la unidad 214, quien le informó que había tres personas lesionadas por arma de fuego entre estas un menor de 12 años de edad.
En el lugar estaban también paramédicos de Rescate Municipal a cargo de Tarango con la ambulancia 05, quienes le dijeron que el estado de salud del adolescente era crítico y que estaban buscando lugar en algún hospital para poder trasladar a los heridos.
A preguntas del fiscal, el investigador precisó que al entrar a la tienda encontró varias manchas de sangre, así como 19 casquillos percutidos, 13 de calibre .9 milímetros y seis casquillos calibre .45, también un proyectil deformado. Dijo que aseguró los casquillos, un aparato DVR y dos vehículos que estaban en los cajones del estacionamiento de la tienda y que posteriormente entregó vía económica.
También entrevisto a tres personas sobre lo acontecido en la tienda de conveniencia y realizó un “barrido” por las calles aledañas al negocio en busca de cámaras de seguridad, encontró una en la calle Comonfort, pero nadie abrió.
El testigo recordó que el menor de edad murió el mismo día en el Hospital 35 del IMSS. Por lo que terminó su participación, el caso pasó a la Unidad de Homicidios de la misma Fiscalía. Toda la información la agregó en la carpeta de investigación 37/2022/25336, dijo.
A preguntas del fiscal, el agente estatal dijo que ese 11 de agosto empezaron a llegar muchos folios reportando incendios, personas lesionadas a balazos y otros homicidios. Contó que esos hechos perturbaron la paz y seguridad, las personas no salieron a las calles por miedo a que les pasara algo y las calles estaban solas, solo había patrullajes.
Con oposición de los abogados defensores, porque el documento no estaba aprobado como parte del auto de apertura a juicio oral, se mostró a la jueza una serie fotográfica de la tienda en la que se veía la fachada del establecimiento, el interior destruido y charcos de sangre junto a anaqueles.
En su turno el defensor Francisco Menes Meraz, le preguntó al testigo ¿relacionado con esa investigación hubo detenidos?, ¿sabe quién ocasionó esos hechos?, ¿reconoce al detenido, en referencia a su representado Juan Carlos V., como quién participó? A todos los cuestionamientos, el testigo respondió con un no. Además, el defensor preguntó ¿Sabe si hay detenidos con relación a los hechos que investigo?, el agente dijo que en ese folio no, pero en otros sí.
El sexto testigo del viernes fue Brandon Emmanuel Ramos Solorio, también agente investigador de la AEI, quien acudió al hospital a documentar el deceso del menor agredido en el Circle K, a quien identificó como Christian Omar Z. M. El declarante detalló que la víctima presentaba lesiones de bala en el abdomen, extremidades pélvicas y tres orificios en el tórax; murió a las 16:23 horas.
El mismo 11 de agosto, alrededor de las 23:30 horas, este testigo también acudió a documentar un homicidio en las calles Teófilo Borunda y Óscar Flores Sánchez, donde la víctima quedó en el asiento de una pickup. Asimismo, notificó el ataque al exterior de la pizzería Little Caesars, donde fueron asesinadas otras personas, sin aportar mayores detalles. A preguntas de la defensa sobre si hubo detenidos por estos eventos, el testigo contestó que no.
Tras escuchar estos testimonios, la jueza federal decretó un receso. La juzgadora autorizó a la familia de Jorge Antonio entregarle unos burritos que el detenido había solicitado comer. Después del receso, se desahogaron otros tres testimonios de forma privada.
El jueves, durante el segundo día del juicio oral, comparecieron varios custodios del Centro de Readaptación Social (Cereso) número 3 para narrar los hechos que detonaron la violencia. Indicaron que se suscitó un motín en el área 2 del penal, presuntamente ocasionado por internos de la pandilla “Los Mexicicles”, el cual dejó un saldo de dos personas asesinadas y cinco lesionadas.
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Este contenido fue originalmente publicado en La Verdad Juárez, integrante de Territorial alianza de medios. Aquí puedes ver su publicación.

