A un año del hallazgo de 386 cuerpos amontonados en el Crematorio Plenitud, más de un centenar de familias en Ciudad Juárez siguen buscando a sus seres queridos entre catálogos de ropa y pruebas de ADN. Mientras el dueño del establecimiento está prófugo y las autoridades evaden sanciones, el dolor de los deudos se prolonga ante el abandono institucional
Por Blanca Carmona / La Verdad Juárez
Edición: Rocío Gallegos
Ciudad Juárez– El duelo de Claudia Judith Martínez González por la muerte de su padre, ocurrida en diciembre de 2020, revivió hace un año tras el hallazgo de 386 cuerpos embalsamados, sin incinerar y almacenados en condiciones irregulares en el Crematorio Plenitud. Entonces descubrió que su familia recibió una urna con una bolsa de restos cremados que llevaba pegada una etiqueta con el nombre de otra persona: Hernestina Sánchez Rodríguez.
Aunque en el fondo de la urna encontraron una etiqueta con el nombre de su padre, Humberto Martínez, Claudia dice que aún no tiene la certeza de dónde se encuentran los restos de su ser querido. A él lo velaron en la funeraria Latinoamericana y lo cremaron el 6 de enero de 2021.
Desde hace un año, Claudia y su familia han acudido ante las autoridades investigadoras para denunciar el fraude de la funeraria. Han llevado las cenizas que recibieron, revisado prendas del catálogo de ropa recuperada que el crematorio puso a la vista de los deudos y dejado muestras de ADN para buscar a su padre entre los cuerpos localizados. En la Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua Zona Norte les indicaron que les llamarían cuando tuvieran información, pero eso no ha ocurrido.
“Es difícil, más que nada emocionalmente. Tratas de sobrellevar día a día la situación. En el inicio fue muy, muy doloroso para todos. Ahorita, pues, estamos ya un poquito más tranquilos, pero aun así seguimos con la espera de una llamada, simplemente una llamada que nos diga que ya lo localizaron”, dijo Claudia.
Su situación es la que enfrentan unas 135 familias que aún buscan a sus seres queridos entre los cuerpos localizados en el crematorio. Peor aún, siguen sin justicia. El dueño del establecimiento, José Luis A.C., fue liberado con un amparo el 13 de febrero y luego declarado prófugo en mayo pasado, y la causa penal en su contra sigue sin avances. Otro de los detenidos murió en prisión y las funerarias que enviaban los cadáveres al crematorio siguen funcionando. Además, ninguna autoridad ha sido sancionada pese a las omisiones oficiales señaladas tras el hallazgo.
Ante este panorama de impunidad, los colectivos Justicia para Nuestros Deudos y Memoria, Dignidad y Justicia —que agrupan a familiares de los deudos— consideran que el trabajo de la Fiscalía es insuficiente. Cuestionan la opacidad en el manejo del caso y señalan un abandono institucional del Estado hacia los afectados.
De acuerdo con la Fiscalía, aún falta identificar y entregar a sus familias 135 de los 386 cuerpos localizados en el crematorio. Hasta este 23 de julio, se han identificado 251 cuerpos, de los cuales 247 fueron entregados a sus parientes; el resto sigue a la espera de ser reclamado.

Sobre el rezago en la identificación, Héctor Jácome, coordinador de la Dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, aseguró que se debe a que ya no cuentan con datos genéticos de ciudadanos que busquen a personas enviadas a cremar a través de las empresas involucradas: Latinoamericana, Luz Divina, Protecto Deco, Milagros, Camino al Cielo, Monte de los Olivos, Paraíso y Del Carmen.
Respecto a los reclamos de impunidad, la Fiscalía de Chihuahua asegura que el caso Plenitud sigue bajo investigación. También dio a conocer que se presentaron 157 denuncias contra funerarias vinculadas al crematorio y que se gestiona la emisión de una ficha roja de la Interpol para dar con el paradero del dueño del establecimiento.
Atrapados entre el duelo y la impunidad
Claudia Judith Martínez González recordó que cuando su papá falleció, el 17 de diciembre de 2020, lo vistieron con una camisa blanca y un pantalón negro de vestir.
La primera de las prendas la reconoció en el catálogo de ropa que la Fiscalía estatal recuperó en el Crematorio Plenitud. Tras ese reconocimiento, en octubre de 2025, a ella y a su familia les tomaron muestras de ADN. A pesar de haber proporcionado sus perfiles genéticos, siguen sin saber si el cadáver de su ser querido es uno de los que estaba amontonado en ese establecimiento.
“Nosotros tenemos un grupo pequeño de personas que nos hemos hecho muy cercanas a raíz de lo del crematorio… y todos estábamos con el mismo coraje”, mencionó Claudia.
Su enojo, aseguró, es porque las autoridades permitieron que soltaran al dueño del crematorio. “Él está libre. Él está muy feliz en Estados Unidos y los demás seguimos con la expectativa de a ver si aparecen los cuerpos”.
Tras el hallazgo de los cuerpos, Claudia abrió la urna donde creía que estaban las cenizas de su padre y encontró que la bolsa que supuestamente las contenía tenía pegada una etiqueta con el nombre de Hernestina Sánchez Rodríguez. En el fondo de la urna había un recibo con el nombre de Humberto Martínez.


Bolsa con cenizas con una etiqueta con el nombre de Hernestina Sánchez Rodríguez. Claudia Judith Martínez González carga la urna donde creía que estaban las cenizas de su papá. Fotografías: Cortesía

A través de redes sociales, Claudia y su madre empezaron a buscar a la familia de Hernestina. Encontraron a una de sus hijas y así se enteraron de que la mujer había fallecido un mes antes que Humberto, había sido velada en la funeraria Latinoamericana y que a ambas familias les entregaron las cenizas en urnas idénticas en enero de 2021.
La duda de dónde está el cuerpo o las cenizas de Humberto aumentó tras encontrar esa etiqueta. Pero la incertidumbre no es exclusiva de ellos; también alcanzó a las hijas y al esposo de Hernestina.
La urna que tenía los restos de la mujer fue trasladada a Durango, su tierra natal, y allá la sepultaron. Sin embargo, al destaparse las condiciones en que funcionaba el Crematorio Plenitud y conocerse que la Funeraria Latinoamericana es una de las empresas que estuvo enviando cuerpos a ese sitio, la familia de Hernestina realizó una serie de trámites para exhumar la urna.
Con base en la criba de la bolsa que ellos recibieron y en los datos del servicio de cremación contratado para Hernestina, su familia supo que los restos son humanos, pero no tiene la certeza de que sean de la mujer, explicó Claudia. En su caso, los restos que recibió venían con el nombre de otra persona y ni siquiera eran cenizas.
El cuerpo de Humberto fue enviado por la Funeraria Latinoamericana al Crematorio Plenitud y el de Hernestina a otro crematorio, de acuerdo con los datos recabados por ambas familias.
La Fiscalía estableció que los cuerpos localizados corresponden a una temporalidad del 7 de marzo de 2022 al 26 de junio de 2025. De hecho, no le da tranquilidad a la familia de Humberto, pues la Funeraria Latinoamericana les informó que enviaba cuerpos a ese sitio desde 2020.
“No hemos perdido la esperanza, seguimos con esa llamita de que ojalá apareciera. Pero, pues, ya es un año, cada vez quedan menos cuerpos y siguen siendo muchas las personas que estamos en la espera”, lamentó Claudia.
Otras de las personas que buscan a su pariente entre los cuerpos del crematorio está Ariadna Estupiñán Orona. Busca a su madre, Yolanda Estupiñán Orona, fallecida el 28 de diciembre de 2024, para quien se contrataron los servicios de la Funeraria Latinoamericana.
Ariadna acudió a la Fiscalía en las primeras semanas posteriores al hallazgo de los 386 cuerpos. Llevó las fotografías tomadas durante el funeral de su mamá para mostrar cómo iba vestida. Personal de la dependencia le tomó una comparecencia y le prometió llamarla, pero hasta la fecha no ha recibido noticias.
A Ariadna ni siquiera le dieron la oportunidad de ver el catálogo de las prendas recuperadas en el Crematorio Plenitud. “Hasta ahorita no he tenido ninguna información, no me han hablado de ningún lado. Siento que se quedó así como que en el aire esa investigación, la verdad. No nomás por mi parte, sino por varias partes, varias familias”.
Reclaman justicia, cuestionan abandono
Varias de las familias que buscan o localizaron a sus parientes entre los cuerpos hallados en el crematorio se conocieron en el ir y venir a las oficinas de Fiscalía y de las funerarias. Algunas conformaron colectivos que luchan por la memoria y la dignidad de las víctimas.
Se trata de Justicia para Nuestros Deudos y de Memoria, Dignidad y Justicia, quienes coinciden en exigir justicia y en denunciar a la Fiscalía de Chihuahua por considerar que su trabajo hasta ahora ha sido insuficiente.
Verónica Gamboa, quien busca a su papá, Desiderio Gamboa Duarte, y forma parte del colectivo Memoria, Dignidad y Justicia, dijo en entrevista que, pese a los avances que han permitido la identificación de dos terceras partes de los cuerpos localizados en el crematorio, hay retrocesos muy importantes en el caso, como la libertad otorgada al dueño del establecimiento, José Luis A.C., quien fue declarado prófugo.
“¿Dónde está ahorita? Él está libre y sin ninguna consecuencia”, reclamó.

A su vez, Dora Elena Delgado Barraza, vocera del colectivo Justicia para Nuestros Deudos, señaló que con el paso del tiempo y la incertidumbre sobre sus deudos, las familias sufren un desgate emocional importante y un hartazgo ante la falta de justicia y el proceso doloroso que han vivido este año.
“Esa lentitud, esa opacidad, ese silencio lo que de verdad habla es de un desprecio a los 386 cuerpos… hay un hartazgo, más que físico es emocional porque nos pisotearon todas las autoridades”, afirmó.
Gamboa coincidió en señalar que hay una afectación económica, emocional, mental y, en algunos casos, física ante la falta de justicia y la incertidumbre de no saber dónde están los cuerpos o cenizas de sus seres queridos.
“Sigo imaginando a mi papá en esa pila de cuerpos, tengo pesadillas, no puedo dormir, tengo insomnio. Incluso nuestra salud, no solo a mí, a varias personas que fuimos afectadas, nos está trayendo consecuencias”, aseguró.

Delgado Barraza cuestionó por qué, a un año del hallazgo de los cuerpos en el Crematorio Plenitud, no se ha procedido penalmente contra los funcionarios responsables de vigilar el correcto funcionamiento de ese negocio, principalmente de COESPRIS, y por qué ninguna de las funerarias involucradas ha sido clausurada ni se ha sancionado penalmente a sus propietarios.
“Se cuenta con denuncias por fraude, pero no hay denuncia por otro delito. Lo que parece extraño cuando hay una conducta reiterativa… tristemente las funerarias continúan, por la impunidad y la corrupción”, afirmó.
Dora Delgado también cuestionó por qué la Fiscalía ha tardado tanto para conseguir que se emita la ficha de búsqueda de José Luis A.C.
Faltan datos genéticos para avanzar: Periciales
Mientras las familias esperan avances de las investigaciones e información de los cuerpos no identificados hasta ahora, la Dirección de Servicios Periciales reportó que se quedó sin perfiles genéticos para confrontarlos con las personas fallecidas que aún permanecen sin identificar en el caso Plenitud.
Héctor Jácome, coordinador de la Dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses en la FGE Zona Norte, informó que requieren datos genéticos de ciudadanos que busquen a personas enviadas a cremar y que hayan contratado los servicios de las funerarias Latinoamericana, Luz Divina, Protecto Deco, Milagros, Camino al Cielo, Monte de los Olivos, Paraíso y Del Carmen.
A la fecha faltan por identificar 135 de los 386 cuerpos, indican los datos oficiales.

Jácome explicó que entre agosto y octubre del año pasado se logró el mayor número de identificaciones porque los cadáveres tenían características que permitían generar hipótesis más rápido. Los casos restantes son mucho más complejos.
“Ya no trae una bandita identificatoria, posiblemente no tengan tatuajes, son personas que son restos un poco más esqueletizados y que se complica la identificación, pero, sobre todo, no tenemos datos de confronta con las familias. Nos faltan datos de las familias”, declaró.
De los 251 cadáveres ya identificados, 30 correspondieron a personas fallecidas en 2022; 34 en 2023; 110 en 2024 y 77 en 2025.
El funcionario concedió que algunos de los cuerpos restantes podrían pertenecer a personas fallecidas en 2020 y 2021, por lo que exhortó a quienes tengan dudas a acudir al Servicio Médico Forense (Semefo) para la toma de muestras genéticas. Durante este año, Servicios Periciales ha recabado 425 perfiles genéticos correspondientes a 226 familias, además de recibir 47 urnas entregadas voluntariamente que, al ser analizadas, determinaron que sí contenían fragmentos óseos humanos.
Omisiones oficiales en la impunidad
Además del rezago forense, las investigaciones en torno a las autoridades que presuntamente cometieron omisiones institucionales siguen estancadas.
En la mira están el titular de la Coespris —dependencia responsable de autorizar y vigilar los crematorios—, Luis Carlos Tarín Villamar, así como verificadores y funcionarios municipales de las direcciones de Ecología, Regulación Económica, Protección Civil y Desarrollo Urbano, por presuntas negligencias y posibles complicidades.
Se abrió una carpeta de investigación, pero no hay un avance, todavía están en la etapa de integración, dijo Alma Vázquez, coordinadora general de agentes del Ministerio Público de la FGE. “Se siguen investigaciones, se siguen recabando antecedentes de investigación”.
De acuerdo con los datos que obran en la carpeta de investigación iniciada en contra del propietario del Crematorio Plenitud y también responsable sanitario, José Luis A.C., la última revisión realizada por COESPRIS a dicho establecimiento fue el 7 de marzo de 2022, es decir, al momento en que se encontraron los 386 cuerpos, COESPRIS tenía tres años y tres meses sin realizar una inspección.
La revisión del 7 de marzo obedecía a determinar si se levantaba o no la suspensión temporal total decretada el primero de marzo, cuando encontraron cuatro cuerpos acumulados en espera de la cremación, de acuerdo con el acta número 22-SL-080200551-SG.
Además, el 15 de junio de 2020, en una visita, verificadores de COESPRIS encontraron 20 cuerpos en estado de descomposición en pisos y superficies del crematorio, así como secreciones dispersas.
“Al ingresar al área de horno, nos percatamos de la presencia de aproximadamente 15 cuerpos en completa descomposición, en pisos y superficies de toda el área, algunos de los cuerpos se observaban descubiertos completamente y algunos solo amordajados (sic) con bolsas plásticas. No es posible realizar el recorrido por el interior de las instalaciones debido a que toda la superficie del piso se encuentra obstruida por cuerpos y secreciones de los mismos”, se señala en el acta número 20-SL-0802-01063-SD, emitida por personal de COESPRIS.
En la carpeta de investigación contra José Luis y Facundo, empleado del crematorio que falleció encarcelado el pasado 30 de octubre, también se documentó que el 6 de abril de 2022 Protección Civil Municipal aprobó el programa interno de protección civil del Crematorio Plenitud, con una vigencia hasta el 6 de abril de 2023.
Alma Vázquez informó que la Fiscalía dio vista a la Secretaría de la Función Pública para que determinara la comisión de posibles faltas administrativas por parte de los titulares y verificadores de COESPRIS y las dependencias municipales, pero la vista fue declinada hacia el Órgano Interno del Sector Salud de Gobierno del Estado respecto a funcionarios estatales, y a la Contraloría Municipal, en caso de los servidores públicos municipales.
¿Y las funerarias?
Las familias de los deudos han presentado 157 denuncias por fraude contra las funerarias Latinoamericana, Luz Divina, Protecto Deco, Milagros, Camino al Cielo, Monte de los Olivos, Paraíso y Del Carmen. Sin embargo, tres otorgaron el perdón legal y seis llegaron a un acuerdo reparatorio.
Ezequiel Montoya Muñoz, coordinador de Delitos contra la Paz de la Fiscalía, explicó que las investigaciones abiertas no implican directamente la formulación de cargos legales. Antes los jueces les ofrecen a las víctimas y a los acusados que lleguen a un acuerdo reparatorio.
La situación descencadenó cuestionamientos de algunas familias por considerar que la Fiscalía está mediando a favor de quienes han lucrado con la muerte y no de las víctimas.
Montoya Muñoz explicó que hasta ahora se han manejado en combo las causas penales, es decir, en una sola audiencia se presenta una empresa funeraria y varias víctimas. Los afectados que aceptan el acuerdo reparatorio pasan al Instituto de Justicia Alternativa (IJA) y quienes declinan deben esperar fecha para la formulación de cargos.
A la fecha, alrededor de 74 carpetas de investigación han sido judicializadas en siete causas penales y contra las funerarias antes mencionadas, excepto Paraíso, informó el funcionario.
Datos del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Chihuahua indican que por el delito de fraude se han iniciado las causas 820/26 contra la propietaria de Luz Divina, con relación a 20 víctimas; la 626/26 con tres víctimas; quienes otorgaron el perdón; y la 681/26 con al menos siete víctimas, seis de las cuales aceptaron un acuerdo reparatorio.
Montoya Muñoz explicó que hasta el momento no se ha acreditado que las funerarias conocieran o estuvieran implicadas en la acumulación de los cadáveres en las instalaciones de Plenitud.
Aunque las familias en colectivos tienen otra percepción, han señalado que fueron defraudadas no solo por las funerarias a quienes contrataron el servicio de incineración, sino por un sistema de justicia que en su caso apunta a favorecer a los criminales más que a las víctimas.
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Este contenido fue originalmente publicado en La Verdad Juárez, integrante de Territorial alianza de medios. Aquí puedes ver su publicación.

