“Somos los responsables del consumo, pero también somos los responsables del buen manejo y del buen uso. Yo creo que el cien por ciento de los acuíferos del estado están sobreexplotados. Entonces, pues no te puedes pelear con la realidad porque siempre vas a perder”, sentenció Néstor Baeza Corral, presidente del Consejo Estatal Agropecuario de Chihuahua (CEACH).
Por Karla Quintana/Raíchali
Chihuahua – Mientras el acuífero Tabalaopa-Aldama registra un déficit de agua subterránea, productores, autoridades y especialistas plantearon durante el Foro del Agua 2026, utilizar agua residual tratada para actividades agrícolas y destinar los excedentes a la infiltración y recarga del acuífero.
La propuesta fue presentada durante el panel magistral Restauración de acuíferos a través de la agricultura, Distrito de Riego con Agua Residual Tratada Tabalaopa, realizado en el marco de la Expo Agro Internacional Chihuahua y Foro del Agua, en el Centro de Convenciones de Chihuahua.
El acuífero Tabalaopa-Aldama, identificado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) con la clave 0835, abarca parcialmente los municipios de Aldama, Aquiles Serdán y Chihuahua, en una superficie de 728 kilómetros cuadrados.
De acuerdo con la actualización de disponibilidad elaborada por Conagua en 2024, el acuífero recibe una recarga media anual de 76.5 millones de metros cúbicos, mientras que la descarga natural comprometida es de 4.3 millones de metros cúbicos.
El documento reporta un volumen de extracción de 76.373896 millones de metros cúbicos anuales y, al aplicar la fórmula de disponibilidad, obtiene un resultado de -4.173896 millones de metros cúbicos.
Conagua señala que este resultado significa que no existe volumen disponible para otorgar nuevas concesiones y que el acuífero presenta un déficit de -4.173896 millones de metros cúbicos anuales.
Tecnificar para reducir el consumo
Durante el panel, Francisco Valdés, de Aqua et Terra Sustentable, planteó que la agricultura debe formar parte de la solución a la crisis hídrica y no únicamente ser considerada como un sector al que se debe reducir el suministro.
“Es imposible pensar que vamos a resolver el tema del agua en Chihuahua si no visitamos la agricultura”, afirmó.
Valdés sostuvo que la tecnificación del campo podría disminuir de manera importante el volumen de agua utilizado para producir alimentos. “Entonces, podríamos liberar la mitad del agua en la agricultura simplemente con la tecnificación del campo”, señaló.
Su propuesta consiste en combinar sistemas de riego más eficientes con el aprovechamiento de agua residual tratada proveniente de las ciudades y de actividades industriales. “Tecnificar la agricultura para que use menos y además entregarle agua tratada y recuperada, rica en nutrientes”, planteó.
El especialista explicó que el modelo tradicional depende de agua de pozo y agua superficial para sistemas de riego que pueden presentar pérdidas, además de desarrollarse en suelos con distintos niveles de degradación y permeabilidad.
Frente a ello, propuso utilizar el agua residual previamente tratada para el riego y aprovechar los excedentes para favorecer la infiltración hacia el acuífero.
El agua del Chuvíscar como recurso para reutilizar
John Beckham, director general del Banco de Desarrollo de América del Norte (NADBank), destacó durante el panel que existe un volumen de agua que actualmente llega al río Chuvíscar y que puede ser considerado para un segundo uso.
“Hay un recurso escaso, hay un recurso que se está tirando a un río, al río Chuvíscar, el cual se le puede dar una segunda vida y pensar en las futuras generaciones”, señaló.
El planteamiento tiene relación con la propia descripción que hace Conagua del sistema hidrológico del acuífero. El organismo señala que el río Chuvíscar mantiene un escurrimiento prácticamente continuo debido, entre otros factores, a la descarga de aguas tratadas provenientes de plantas de tratamiento.
El documento también identifica infraestructura de tratamiento y una red de agua tratada en parte de la zona sur de la ciudad de Chihuahua.
Tabalaopa y el reúso agrícola
El proyecto del Distrito de Riego Tabalaopa busca aprovechar precisamente esta relación entre agua tratada, producción agrícola y manejo del acuífero.
En enero de 2026, la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) y NADBank firmaron un acuerdo para la estructuración técnica y financiera del proyecto de mejoras del Distrito de Riego Tabalaopa, que contempla el reuso de aguas residuales tratadas y la modernización de infraestructura.
Durante el panel, Rodrigo de la Rosa, ejidatario de Tabalaopa y exdiputado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), señaló que los productores han observado cambios en la actividad agrícola a partir de la incorporación de tecnología.
“Vimos cómo la tecnología le ayuda al agricultor, le ayuda al campesino, le ayuda al legislador a quintuplicar el costo o el beneficio que se tiene cuando antes se sembraba maíz en su gran mayoría, ahora se siembran fresas, espárragos, frutos rojos con una eficiencia sumamente atractiva”, afirmó.
De la Rosa añadió que Tabalaopa recibió recientemente su primer título de concesión para el uso de agua residual tratada.
La discusión sobre el reuso del agua ocurre en una región donde la actividad agrícola mantiene un peso económico relevante.
De acuerdo con los registros del Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), en el año agrícola 2025, en el municipio de Aldama se reportaron 14,855.31 hectáreas sembradas y 13,143.48 hectáreas cosechadas, considerando las modalidades de riego y temporal.
En el municipio de Aquiles Serdán, el registro para ambas modalidades fue de 29 hectáreas sembradas y 29 hectáreas cosechadas. El SIAP permite consultar estos datos mediante sus reportes de Avance de Siembras y Cosechas.
En términos económicos, los registros del SIAP para el cierre agrícola de 2025 reportan para Aldama un valor de producción de 1,267,167.13 pesos, mientras que para Aquiles Serdán el valor registrado fue de 1,827.02 pesos. El Anuario Estadístico de la Producción Agrícola del SIAP concentra estos registros por municipio, ciclo y modalidad.
Estos datos permiten dimensionar uno de los dilemas planteados durante el foro: reducir la extracción de agua no significa únicamente modificar el consumo de un recurso ambiental, sino intervenir sobre una actividad productiva que representa una fuente de ingresos para la región.

“No te puedes pelear con la realidad”
Néstor Baeza Corral, presidente del Consejo Estatal Agropecuario de Chihuahua (CEACH), señaló que los productores deben asumir su responsabilidad en el manejo del agua. “Yo creo que el cien por ciento de los acuíferos del estado están sobreexplotados. Entonces, pues no te puedes pelear con la realidad porque siempre vas a perder”, afirmó.
El dirigente consideró que la tecnificación del riego requiere también la participación de los usuarios. “Somos los responsables del consumo, pero también somos los responsables del buen manejo y del buen uso”, sentenció.
Por su parte, Mauro Parada Muñoz, secretario de Desarrollo Rural estatal, señaló que la transformación del uso agrícola del agua requiere no solamente tecnología, sino capacitación. “El tema del agua en la agricultura, precisamente tenemos el gran reto de innovación, principalmente de educación”, sostuvo.
Un acuífero sin disponibilidad para nuevas concesiones
Los datos oficiales colocan el proyecto de reuso en un contexto de presión sobre el agua subterránea.
La actualización de Conagua establece que el acuífero Tabalaopa-Aldama tiene una recarga total media anual de 76.5 millones de metros cúbicos y una extracción de 76.373896 millones de metros cúbicos.
Al descontar además los 4.3 millones de metros cúbicos de descarga natural comprometida, el balance arroja una disponibilidad negativa de 4.173896 millones de metros cúbicos anuales.
El organismo precisa que el volumen de extracción utilizado en este cálculo corresponde a información del Registro Público de Derechos de Agua (REPDA) con fecha de corte del 30 de diciembre de 2022, aunque la actualización del estudio fue publicada en 2024.
Con este escenario, la propuesta discutida en el Foro del Agua parte de una premisa concreta: disminuir la dependencia del agua subterránea mediante una combinación de tecnificación del riego, reuso de agua residual tratada y aprovechamiento de los excedentes para procesos de infiltración.
La viabilidad de este modelo dependerá de la infraestructura de tratamiento y conducción, la calidad del agua destinada a los cultivos, los sistemas de monitoreo y las condiciones técnicas y financieras para mantener el proyecto en operación.

