En el marco del Foro del Agua 2026 y Expoagro Internacional, realizado el pasado 17 y 18 de agosto en la ciudad de Chihuahua especialistas, autoridades y académicos advirtieron que la crisis hídrica en el estado es estructural: 19 de los 61 acuíferos presentan déficit y las presas de la cuenca del Conchos operan por debajo del 25% de su capacidad, según las autoridades
Por Leo Barro/Raíchali
Chihuahua, Chih. — La crisis hídrica que enfrenta Chihuahua no es un fenómeno pasajero ni una simple anomalía climática. Es una condición estructural que se agrava año con año y que exige acciones coordinadas entre gobierno, academia, productores y sociedad civil. Así lo dejaron claro los participantes en el panel El fenómeno El Niño y su impacto en Chihuahua y zona fronteriza, realizado en el marco de Expoagro Internacional y el Foro del Agua 2026 el paasado 17 y 18 de agosto en la ciudad de Chihuahua.
Jesús Leal Meléndez, presidente de Fundación Produce Chihuahua, inauguró las ponencias y recordó que desde hace cinco años la institución trabaja en temas hidrológicos y que los foros del agua han sido el espacio donde se han detectado las principales problemáticas: la urgencia de modernizar el 75% del riego agrícola, la necesidad de financiamiento para el pago de servicios ambientales, y la implementación de obras de infiltración y recarga de acuíferos.
“De los 61 acuíferos del estado, 19 tienen déficit. Traemos una crisis hídrica con acuíferos sobreexplotados en más del 50%”, advirtió Leal Meléndez. Entre las conclusiones de los foros anteriores, destacó el intercambio de agua residual tratada para la producción de forrajes —que permitiría ahorrar más de 10 millones de metros cúbicos anuales de agua subterránea para consumo humano—, así como el riesgo de contaminación por arsénico en diversos pozos y fuentes de riego, lo que hace indispensable la potabilización del agua.
Leal también subrayó la importancia de las alianzas multisectoriales con la Universidad Autónoma de Chihuahua, la Junta Central de Aguas y la Junta Municipal, así como la apuesta por la telemetría, la tecnificación agrícola con tecnología de precisión, la reconversión de cultivos y la economía circular en el manejo del agua.
Un Niño que no trajo las lluvias esperadas
Omar Payán Quinto, funcionario de la Junta Central de Agua y Saneamiento del Estado de Chihuahua (JCAS), presentó un panorama detallado de la evolución climática y sus efectos sobre el territorio estatal.
“El objetivo del panel es presentarles un panorama actual, histórico y prospectivo del comportamiento climático asociado al fenómeno El Niño, con énfasis en sus posibles efectos sobre Chihuahua y la zona fronteriza, particularmente en materia de agua, sequía, precipitación, temperaturas y actividad agropecuaria”, señaló.
Payán recordó que 2024 fue un año crítico: los 67 municipios del estado se encontraban bajo alguna condición de sequía. “Pareciera como si realmente estuviéramos en una condición entre comillas normal, pero la gente que está en el campo es la que primero nos da el aviso”, apuntó.
Y es que, aunque ha habido algunas precipitaciones, estas no han sido suficientes para salir de la condición de sequía.
El especialista explicó que la sequía es un fenómeno dinámico: “Aunque aparentemente pudiéramos salir de sequía de acuerdo con el monitor, los efectos de lo que ocurre producto de la sequía se mantienen en el territorio”.
Payán Quinto puso como ejemplo lo sucedido en Nuevo León, donde tras un periodo de estiaje severo llegaron lluvias abundantes que recuperaron los almacenamientos; sin embargo, en Chihuahua la situación es distinta: “Sí ha habido lluvias, pero estas no han sido significativas”.
El funcionario también destacó el esfuerzo de la Junta Central por medir las variables del tiempo a través de una red de estaciones con mediciones en tiempo real, que permiten generar alertamientos por lluvias intensas, temperatura y otros parámetros. “Lo que no se mide no se conoce”, afirmó, al tiempo que invitó al público a consultar los mapas y pronósticos generados bajo el modelo WRF, disponibles de forma pública.

Presas por debajo del 25% y acuíferos que no se recuperan
Óscar Ramírez, de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, presentó datos sobre el estado de los almacenamientos en las principales presas del estado y la evolución de los acuíferos.
A través de gráficas comparativas, mostró que la presa La Boquilla, Las Vírgenes y Luis León mantienen una tendencia a la baja sostenida. “El nivel de las presas en el estado se encuentra por debajo del 25%”, enfatizó.
La presa La Boquilla, con un nivel de agua máximo extraordinario de 3,209.63 metros cúbicos, ha tenido una evolución descendente en los últimos seis meses, con ligeros incrementos que no revierten la tendencia.
Ramírez contrastó la situación actual con la del año 2017, un año lluvioso en el que las presas alcanzaron casi el 100% de su capacidad. “Aquí ya vemos que sí va para abajo. Está siendo un poco contrastante con lo que esperábamos, porque al escuchar que es el fenómeno de El Niño asociamos que va a haber precipitación en abundancia para el estado y la zona norte de México, y aquí parece como que empieza a haber algo de contraste con lo que se ha estado alertando”.
El académico también presentó datos del satélite GRACE de la NASA, que mide la variación de masas de agua en el subsuelo. “Estos niveles varían conforme se va extrayendo el agua y se va vertiendo a otras zonas. Vemos que tiene un decaimiento tipo polinomial en el cual ya no se ha vuelto a recuperar lo que se ha extraído, o sea, el síntoma de que no ha habido una buena recarga”, explicó.
Ramírez mostró además mapas de precipitación acumulada que evidencian que las lluvias se concentraron en la sierra y no alcanzaron a beneficiar la cuenca del río Conchos. “La precipitación se quedó en la sierra, no alcanzó a brincar para la cuenca del río Conchos”, señaló.
Incluso en Sinaloa, donde se esperaba una recuperación significativa de las presas, ésta no fue sustancial.
Temperaturas al alza y un invierno que podría ser frío y húmedo
Payán Quinto retomó la palabra para detallar las proyecciones climáticas. Mostró imágenes satelitales que evidencian un calentamiento acelerado de la temperatura superficial del océano Pacífico: “Esta imagen es del 8 de agosto, esta es del 8 de septiembre. En un mes se ha calentado muchísimo la temperatura. Los científicos especialistas refieren que pudiéramos llegar a 3°C en el incremento del valor de la temperatura”.
El especialista explicó que, aunque El Niño suele asociarse con inviernos más fríos y húmedos en el noroeste del país, la intensidad de las precipitaciones para la región ya se está dejando atrás. “Ya septiembre es, digamos de las últimas posibilidades de que pudiera haber alguna precipitación de consideración”, apuntó.
No obstante, las proyecciones para los trimestres de octubre a diciembre y de noviembre a enero apuntan a un invierno frío y posiblemente húmedo. “Se observa que va a ser además de frío, un invierno frío pudiera ser un invierno húmedo”, indicó.
Las temperaturas tenderán a estar dentro del promedio o por debajo de lo históricamente presentado, particularmente del centro hacia el norte del territorio estatal.
Payán también destacó la intensa actividad ciclónica en el Pacífico —con 14 ciclones registrados frente a sólo 5 en el Atlántico—, aunque la mayoría se ha desviado debido a un sistema de alta presión dominante en el suroeste de Estados Unidos. “No ha sido así, realmente gran parte de los ciclones se han desviado”, lamentó.
Protección Civil llama a la prevención
Ildefonso Díaz, responsable del Área de Planeación, Prevención y Meteorología de la Coordinación Estatal de Protección Civil, presentó una serie de recomendaciones ante las condiciones climáticas previstas.
Explicó que este año las lluvias han sido “muy puntuales” —de 20 a 30 milímetros en poco tiempo—, lo que ha ocasionado problemas como inundaciones repentinas y vehículos arrastrados en calles y vados.
“El problema principal que tenemos con las lluvias es que la gente atraviesa las calles inundadas, los cuerpos de agua, los vados, y eso ocasiona que estos vehículos sean arrastrados”, advirtió.
Díaz recomendó mantener limpias las casas y los desagües pluviales, evitar acercarse a postes, árboles y vallas durante las lluvias con viento, y no transitar por tramos carreteros con temperaturas congeladas.
Para la temporada invernal, Ildefonso Díaz enfatizó la importancia de usar adecuadamente los sistemas de calefacción, evitar dormir con anafres encendidos y abrir una ventana de 15 centímetros para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono. También recomendó proteger las tuberías ante temperaturas bajo cero y usar anticongelante en los vehículos.
“Tenemos una sesión de actualización climatológica cada mes en donde se realizó un esfuerzo importante junto con Protección Civil Estatal, la Secretaría de Desarrollo Rural y la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Los invitamos, es una sesión abierta al público”, concluyó.
Un llamado a la acción coordinada
El panel dejó en claro que la crisis hídrica en Chihuahua requiere de acciones inmediatas y sostenidas. Desde la recarga de acuíferos y la tecnificación del riego hasta la reutilización de aguas residuales tratadas y la potabilización de fuentes contaminadas, las propuestas existen, pero su implementación exige financiamiento, coordinación institucional y participación social.
La Fundación Produce Chihuahua, la Junta Central de Agua y Saneamiento, la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y la Coordinación Estatal de Protección Civil coincidieron en un mensaje central: la sequía no es temporal, es permanente, y la única forma de enfrentarla es con planeación, ciencia y colaboración.
“Para nosotros ha sido muy importante colaborar con los investigadores, con la academia, ya que el objetivo principal de la fundación es investigar y transferir la tecnología a los productores del campo de Chihuahua”, concluyó Jesús Leal Meléndez.
Sin embargo, ninguno abordó el tema de los monocultivos, como la ploriferación de nogaleras, siembra de alfalfa, entre otros.

