Ismael “El Mayo” Zambada fue condenado a cadena perpetua. A dos años de su captura, Sinaloa suma miles de homicidios, desapariciones y una crisis de violencia.
Redacción Revista Espejo
Este lunes 20 de julio de 2026, el juez Brian Cogan dictó una sentencia de cadena perpetua contra Ismael “El Mayo” Zambada García, cofundador del Cártel de Sinaloa, poniendo fin a una trayectoria criminal de más de cinco décadas en la impunidad.
El capo de 76 años, quien nunca había pisado la cárcel hasta su detención en julio de 2024 tras un presunto secuestro, pasará el resto de sus días en una prisión federal de los Estados Unidos.
La caída de Zambada hace dos años no trajo paz, sino que desató una crisis de seguridad que se ha prolongado por más de 22 meses, producto del estallido de la guerra interna del cártel de Sinaloa en septiembre de 2024.
El costo humano de la sentencia de Zambada en cifras
Según datos oficiales de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, entre el 1 de enero de 2024 y el 15 de julio de 2026 se registraron 4 mil 635 víctimas de desaparición forzada en el estado.
Para ponerla en perspectiva, la cifra de personas es equivalente a 5 auditorios del teatro Modular Inés Arredondo, de Culiacán, totalmente llenos.
De las víctimas de desaparición, sólo 1024 fueron encontradas con vida, mientras que 374 fueron localizadas asesinadas.
En términos absolutos, esto significa que siguen sin encontrarse 69.8% del total de desaparecidos en este periodo: 3,237 de 4,635.
Por su parte, el delito de homicidio doloso contabiliza 3,045 víctimas entre julio de 2024 y julio de 2026, lo que equivale a un promedio de 4.2 personas asesinadas cada día.
Durante la guerra que sucede a la captura de El Mayo, la violencia armada ha golpeado severamente a las infancias. Solo durante el año 2025, los disparos de arma de fuego se convirtieron en la principal causa de muerte entre adolescentes de 11 a 17 años en Sinaloa, con al menos 60 casos registrados.
La tendencia se agrava con la edad: uno de cada tres fallecimientos en jóvenes sinaloenses de 16 a 17 años es provocado por proyectiles de arma de fuego.
“No hay nada honorable en la violencia”
Durante la audiencia de sentencia, la fiscalía estadounidense recordó que Zambada fue responsable de inundar las calles con drogas letales como el fentanilo y de ordenar cientos de actos de tortura y asesinatos para proteger su imperio criminal.
En sus últimas palabras, Zambada pidió perdón y envió un mensaje a las nuevas generaciones: “Elijan un camino distinto… no hay nada honorable en la violencia”. Mientras el “Señor del Sombrero” comienza su vida tras las rejas, en Sinaloa miles de familias continúan buscando a sus hijos, hijas, esposos y padres en medio de una guerra cuya arquitectura él ayudo a cimentar.
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Este contenido fue originalmente publicado en Revista Espejo, integrante de Territorial alianza de medios. Aquí puedes ver su publicación.

