Chihuahua

jueves 1 octubre, 2026

Abuela y nieta ralámuli llevan su danza tradicional a foro lingüístico de la EAHNM

Texto Carlos Fierro / Raíchali

Fotografías: Redes sociales de la EAHNM

Chihuahua. Mezzli y su abuela Refugia, dos mujeres ralámuli, encabezaron una danza y festejos tradicionales para dar cierre al X Foro de Estudiantes de Lingüística y Antropología (FESLA) en la Escuela de Antropología e Historia del Norte de México (EAHNM).

Esto se realizó el pasado jueves 24 de septiembre en la escuela de EAHNM, durante el foro que duró 3 días y que tuvo como objetivo fomentar la participación de los alumnos en diversas actividades para fortalecer los saberes de los mismos.

La participación de las dos mujeres ralámuli es porque Mezzli Calzadia es estudiante de la carrera en antropología social en esa institución educativa, e invitó a su abuela para acercar a más estudiantes sobre su cultura. Ambas son originarias de Huahuacherare, en el municipio de Carichi.

Antes del baile, ambas platicaron con estudiantes y Mezzli contó que desde pequeña se ha interesado por visibilizar la vestimenta, las tradiciones y todo lo relacionado con la cultura ralámuli a la que pertenece.

Refugia por su parte relató que desde muy chica ha vivido en constante movimiento de su comunidad natal a la ciudad de Chihuahua y Jimenez por falta de empleo, un hecho que es recurrente en el pueblo ralamuli por las pocas oportunidades, añadió, por lo que desde pequeña decidió salir sin dejar de practicar sus danzas tradicionales y todo lo que la hace ser parte de la comunidad.

Un detalle que hizo reír a la abuela de Mezzli y posteriormente al alumnado, es que ella estuvo hablando en la lengua ralamuli y en un punto se detuvo al percatarse que no todas las personas le estaban entendiendo. Así que pausó y su nieta le ayudó a comunicarse.

En la presentación hablaron de las danzas como el Matachín, que da inicio el 12 de diciembre, el jumali o Yumari, Pascol, la danza más llamativa y concurrida de semana santa, y que ocurre dos o 3 veces al año. Para realizarla se destina una vivienda y a ésta se le nombra “comerachi” durante los festejos.

La danza ralamuli es una forma de rezar, de agradecer y de mantener unida a la comunidad. “Su sentido es espiritual: bendecir la comida, cuando se matan cabras o vacas, lo primero se ofrece a Dios (Onoruame). Los danzantes giran con la comida al centro, mientras un cantador dirige el canto, no hay instrumentos, los hombres danzan en el centro y las mujeres por fuera, al terminar, se reparten tortillas y alimentos entre todos”, detalló Refugio.

Existen muchas variantes entre comunidades, y lo que aquí se describe corresponde a esta región de Huahuacherare, añadió Mezzli.

Un cambio notable, precisaron, es la participación de las mujeres. “Antes, esta danza era exclusiva de los hombres; con el tiempo, ellas se fueron integrando”, abundó Refugio. También, entre las variantes según la región, existen roles distintos para quienes participan. Por ejemplo, expusieron, en la región de Norogachi es diferente a la danza que ellas encabezan. Ahí los hombres van al frente, se les denomina “chapeyo” y gritan cada vez que dan un giro.

En cambio la llamada pascola o pascol, que está integrada por una o dos personas, antes era danzada con solo uno o dos hombres; hoy, cuentan, “queremos meternos todos” menciona Mezzli.

Después de la presentación de las mujeres ralámuri, el alumnado y docentes participaron en una representación de la danza del matachín. Luego quebraron una piñata y compartieron alimentos.

banner donar
Déjanos tus comentarios

Recientes

spot_imgspot_img

Notas relacionadas