Chihuahua

viernes 18 septiembre, 2026

Familias ódami desplazadas: entre promesas rotas y el abandono de las autoridades

Denuncian que no se ha acondicionado un salón para separar a los niños ódami de los mestizos, está pendiente la reubicación de sus viviendas, faltan artículos de limpieza y ninguna autoridad ha dado seguimiento a los acuerdos. El agua potable solo llegó una vez, la atención médica quedó inconclusa y el apoyo para la maestra ódami sigue sin concretarse.

Leonel Barro / Raíchali

Aldama, Chih. – A pesar de que autoridades de los tres niveles de gobierno han visitado el asentamiento de personas desplazadas ódami, ubicadas actualmente en la colonia Los Leones del municipio de Aldama, no han cumplido con sus promesas y a tres años de haber sido obligadas a abandonar su tierra, viven en condiciones de alta vulnerabilidad.

Son siete familias desplazadas de la comunidad La Plomosa del municipio de Guadalupe y Calvo, que se vieron obligadas a dejar su territorio por la violencia que se desató por la disputa del territorio entre dos grupos delictivos.

Las autoridades han incumplido con los compromisos que asumieron para garantizar con ellas, para garantizar su bienestar, su seguridad y el respeto a sus derechos humanos, culturales y educativos.

La situación, denunciada por los propios integrantes de la comunidad, refleja un patrón de abandono institucional que se repite en cada uno de los rubros que se habían pactado con dependencias federales, estatales y municipales.

Hasta el momento, ninguna autoridad se ha acercado de nuevo para dar seguimiento a los acuerdos, lo que ha generado desconfianza, frustración y una sensación de olvido entre las familias.

Un salón que no se ha acondicionado

Las familias lograron contar con el apoyo de una maestra ódami, contratada por el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), que les da clases en su idioma a un grupo multigrado, es decir, de distintos niveles de escolaridad.

Las clases se imparten en un aula de la escuela federal Leona Vicario, sin embargo, comparte el mismo salón con otra maestra que da clases a niñas y niños mestizos en español, también multigrado.

Uno de los compromisos más urgentes era la habilitación de un salón contiguo que les permitiera separar a los niños ódami de los mestizos, con el fin de brindarles un espacio educativo adecuado a su lengua, cultura y necesidades específicas.

Pero hasta el momento no han acondicionado el salón y los menores aún comparten un mismo salón que no responden a su realidad intercultural, además de enfrentar una discriminación constante por parte de sus compañeros, de acuerdo con mamás de las y los estudiantes.

Otro compromiso inconcluso es el seguimiento para el apoyo de traslado de la maestra hasta la escuela que se encuentra lejos de la ciudad de Chihuahua, así como útiles escolares, mochilas para los niños y niñas, promesa hecha por autoridades de los Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH), pero también quedó sin concretarse.

Este apoyo era fundamental para garantizar la continuidad educativa de las niñas y los niños ódami porque la maestra es una de las pocas personas que puede enseñarles en su lengua materna y con pertinencia cultural, subrayaron las madres de familia. Indicaron que la falta de seguimiento pone en riesgo la educación de los menores y la preservación de la lengua y la cultura ódami.

Reubicación de viviendas: una promesa que sigue pendiente

Otro de los puntos centrales de los acuerdos era la reubicación del espacio destinado para sus viviendas. Las familias viven en condiciones precarias, sin certeza jurídica sobre el terreno que ocupan y sin una solución habitacional definitiva. Esta situación las mantiene en un estado de incertidumbre constante, pues no saben si podrán permanecer en el lugar o si serán removidos nuevamente.

Personas y organizaciones de la sociedad civil les han llevado colchones y algunos insumos para cocina, despensas, artículos de limpieza e higiene personal, entre otros.

La falta de una reubicación adecuada también dificulta el acceso a servicios básicos como agua, drenaje y electricidad, lo que agrava aún más su calidad de vida.

De la Junta Municipal de Agua y Saneamiento de Aldama les llevaron agua embotellada una vez y les llevaron un tinaco que sólo se ha llenado en una ocasión. Esto significa que, en la práctica, el agua no ha llegado de manera constante, por lo que las familias han buscado otros medios para tenerla.

Atención médica inconclusa: el caso del Uber que no los encontró

Uno de los episodios de los compromisos incumplidos por parte de las autoridades de salud, ocurrió cuando se tenía previsto trasladar a varios niños ódami para un chequeo médico en el hospital. Se les envió un Uber para recogerlos, pero el vehículo no logró encontrarlos y posteriormente no hubo ningún seguimiento por parte de las autoridades de salud.

Este hecho dejó a los niños sin la atención médica que requerían. Hasta la fecha, no se ha reprogramado la consulta ni se ha contactado a las familias para dar continuidad al caso.

Previamente, personal de salud estatal y federal acudió para realizar revisiones médicas y vacunar las niñas y niños, así como a adultos que así lo requerían.

El mes pasado fueron a ese asentamiento una decena de servidores públicos del gobierno federal, encabezada por Arturo Medina Padilla, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (Segob) e hizo una serie de compromisos que hasta ahora no se han cumplido.

Ese mismo mes, acudieron distintas dependencias estatales, coordinadas por el comité de Desplazamiento Forzado Interno, pero los acuerdos también han quedado inconclusos.

Las dependencias han llevado despensas en un lapso corto, colchonetas, han acudido a revisiones médicas que incluyen vacunación de niñas y niños, entre otros. Sin embargo, dejaron de ir una vez que terminó el foco mediático sobre el asentamiento de personas desplazadas.

Ante este panorama, las familias ódami desplazadas en la colonia Los Leones exigen a las autoridades federales, estatales y municipales que retomen los compromisos pendientes y brinden una atención integral, con seguimiento real y verificable.

“Ya ninguna autoridad se ha acercado para darle seguimiento. Nos dijeron muchas cosas, pero no han cumplido nada. Estamos solos”, expresó uno de los integrantes de la comunidad.

Los afectados advierten que, de no recibir una respuesta pronta y efectiva, su situación de vulnerabilidad se agravará con consecuencias graves para su salud, su educación y su cultura.

La comunidad ódami hace un llamado a las autoridades a no dejar en el olvido sus demandas y a actuar con responsabilidad, sensibilidad y respeto a los derechos humanos.

¿Cómo ayudar?

Las mujeres que encabezan las familias de las personas desplazadas en la colonia Los Leones, trabajan como jornaleras pero su salario es insuficiente para hacer frente a las necesidades que tienen, ya que por las condiciones en las que viven, no cuentan con servicios básicos.

Las personas interesadas en ayudar pueden comunicarse al Facebook o Instagram de Raíchali, para ponerles en contacto con las familias.

El apoyo que requieren es: artículos de limpieza e higiene personal: jabón, cloro, escobas, cubetas, pañales, toallas sanitarias, papel higiénico, principalmente. Además de tela para la confección de sus vestidos tradicionales, ya que para la comunidad ódami, ese apoyo les permite preservar su identidad, transmitir sus tradiciones y mantener vivas sus costumbres.

banner donar
Déjanos tus comentarios

Recientes

spot_imgspot_img

Notas relacionadas