Por Patricia Mayorga / Raíchali
Chihuahua – A pesar de la falta de apoyo de los cuerpos de seguridad municipal y estatal, la comunidad rarámuri y el ejido de Tónachi, en el municipio de Guachochi, hicieron valer el acuerdo de su asamblea general y frenaron el ingreso de vehículos todo terreno tipo razer (SXS) durante la celebración del evento Tarahumara VIP RZR el pasado fin de semana.
Aunque el presidente municipal de Guachochi, José Miguel Yáñez Ronquillo, se comprometió a respaldar la determinación de la asamblea indígena y ejidal, al momento de la ejecución de las rutas no se desplegó personal de vigilancia policial. Ante la omisión de las autoridades, las autoridades ejidales confirmaron que fueron los propios integrantes de la comunidad quienes asumieron la guardia en los accesos territoriales para impedir el tránsito de las unidades.
La postura comunitaria responde a una decisión tomada en asamblea y respaldada el pasado 20 de julio, en el marco legal agrario, el Artículo 2° constitucional y el Convenio 169 de la OIT sobre derechos de los pueblos indígenas. Según la documentación emitida por las autoridades seccionales de Tónachi y el Comisariado Ejidal, el territorio de Tónachi alberga un listado biológico registrado de 107 especies de flora y 36 de fauna, además de resguardar el cauce del río Verde.

Un área destinada a la conservación
El rechazo al paso de la Ruta Tarahumara VIP y del evento Tarahumara Extremo 4X4 no responde únicamente a molestias locales, sino a una estrategia integral de protección ambiental. Desde el 21 de diciembre de 2025, la Asamblea General de Ejidatarios destinó formalmente una superficie de 5 mil 711 hectáreas a la conservación, la cual se encuentra actualmente en proceso de inscripción ante el Registro Agrario Nacional (RAN) y en gestión ante la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) para certificarse como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC).
De acuerdo con las autoridades ejidales, el paso de estos vehículos genera un severo impacto ecológico:
- Degradación del entorno: Compactación y erosión acelerada del suelo, así como sedimentación en las corrientes de agua.
- Afectación a la biodiversidad: Pérdida de vegetación nativa, alteración del hábitat de la fauna local por contaminación auditiva y acumulación de residuos.
- Impacto sociocultural: La comunidad señaló que este tipo de eventos no aporta beneficios a la población local y fomenta la folclorización de sus ceremonias tradicionales.
Exigen reubicación de rutas y consenso en el Corredor “Pies Ligeros”
En los oficios dirigidos al Fideicomiso para la Promoción y Fomento de las Actividades Turísticas del Estado (¡Ah Chihuahua!) y al Ayuntamiento de Guachochi, el Comisariado Ejidal solicitó formalmente la modificación de las rutas turísticas para excluir de manera permanente la propiedad social de Tónachi.
Por su parte, el alcalde José Miguel Yáñez Ronquillo declaró en entrevista que se respetará la decisión de Tónachi e informó sobre la elaboración de un nuevo reglamento para la regulación de vehículos razer en zonas indígenas. El edil enfatizó que la creación de este marco normativo no será una decisión arbitraria de la autoridad municipal, sino que se garantizará la participación directa y el consenso de las comunidades originarias que habitan el municipio.
Esta regulación cobra especial relevancia ante el impulso del proyecto del Corredor Turístico “Pies Ligeros”, una apuesta de infraestructura y desarrollo con la que el municipio busca incentivar el turismo regional. Con la regulación participativa, las autoridades locales afirman que buscarán conciliar la actividad económica de la región con la preservación ambiental y cultural de los territorios indígenas.
Mientras las normativas locales se formalizan, la comunidad de Tónachi ha dejado en claro que sostendrá el ejercicio de su autonomía y libre determinación para evitar que el turismo de motor comprometa sus recursos naturales, culturales y la tranquilidad de sus pobladores.

