El director de la Junta Central de Agua y Saneamiento aseguró que el acuerdo con la agencia insraelí Mashav únicamente contempla intercambio de conocimientos para mejorar la gestión hídrica y descartó que exista privatización, inversión extranjera o intervención de Israel en la administración del agua en Chihuahua
Karla Quintana/ Raichali
Chihuahua – El director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), Mario Mata Carrasco, rechazó que el convenio de cooperación con la agencia Mashav, del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, implique la privatización del agua, inversión extranjera o la intervención del gobierno israelí en la administración del recurso hídrico en Chihuahua, como se ha acusado desde la sociedad civil organizada.
En una rueda de prensa realizada este jueves, Mario Mata fue cuestionado sobre las marchas que se realizarán en el estado y en el país, para rechazar el convenio de cooperación y respondió que no es su papel juzgado a países extranjeros, ya que los manifestantes han señalado que Israel es un estado genocida.
El funcionario estatal justificó:
“Es una tontería decir que se están llevando el agua de Chihuahua (…) ahora están cambiando: ‘no es que no es eso, es que el Estado de Israel es genocida. Tenemos un tratado comercial con ellos, tenemos tratados comerciales con otros países que son más genocidas y no decimos una sola palabra porque no es nuestro papel. Eso será el gobierno federal y serán otras cosas diferentes, no es mi papel en ningún momento juzgar a un Estado extranjero. Para eso es la Secretaría de Relaciones Exteriores, que quien revisó”.
Mata Carrasco aseveró que no necesitan la marcha para exigir porque él y otros funcionarios pueden explicarles que se trata de un intercambio de ayuda.
Y abundó al explicar que Israel sólo quiere ayudar: “¿Qué gana Israel, qué gana la Unicef o qué ganamos cuando vamos a la sierra, eso gana Israel. No sé si hacen mal o si combaten o no combaten, eso no me interesa. Pero no somos el único país que recibe ayuda cultural, tecnológica, cursos sobre cómo administrar mejor el agua (…) un dato todavía más duro: le dan agua a sus enemigos, Jordania no tiene agua ni acuíferos, le venden 90 millones de metros cúbicos. Eso sí se los puedo comprobar. Pero no vengo a defender a Israel (…)”.
El funcionario sostuvo que el acuerdo se limita al intercambio de conocimientos y experiencias para mejorar la gestión del agua en una entidad que enfrenta una creciente presión sobre sus recursos hídricos debido a la sobreexplotación de acuíferos y a las condiciones de sequía.
“Para poner en contexto a la gente, Chihuahua es una región árida por naturaleza y el agua cada vez alcanza menos”, afirmó.
Mata recordó que desde 2017 el estado cuenta con el Plan Estatal Hídrico 2040, elaborado en conjunto con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), especialistas y representantes de diversos sectores sociales, como un instrumento de planeación de largo plazo para enfrentar la crisis hídrica.
Respecto al convenio con Israel, explicó que está enfocado en la innovación técnica y el intercambio de experiencias sobre gestión sostenible del agua, al considerar que ese país es un referente internacional en el manejo del recurso en zonas desérticas.
“No hay financiamiento internacional, no hay inversión extranjera, no hay ejecución de obras por parte de Israel, no hay personal israelita en nuestras instalaciones. La mayoría de nuestros cursos han sido por medios digitales y es únicamente conocimiento”, aseguró.
El acuerdo se encuentra respaldado por el Tratado de Cooperación Técnica entre México e Israel de 1966 y que el propio documento establece que el gobierno israelí no puede intervenir en la administración del agua en Chihuahua, aseveró.
“No podrán tener injerencia en la administración del agua”, citó al referirse al contenido del convenio.
El director de la JCAS dijo que parte de la colaboración técnica está orientada a fortalecer la eficiencia física de los organismos operadores, el tratamiento de aguas residuales y el cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-001 en materia de saneamiento.
Como ejemplo, destacó que Ciudad Juárez entrega alrededor de 100 millones de metros cúbicos de agua tratada al Distrito de Riego 009 para uso agrícola, mientras que en Delicias se suministran 10 millones de metros cúbicos, lo que permitió sustituir el uso de aguas negras por agua regenerada para riego.
“Por primera vez en la historia, Delicias ya no se riega con aguas negras. Ya no hay mal olor cuando ustedes entran a Delicias. Ahora es con agua regenerada y van a poder cambiar de cultivo”, señaló.
También mencionó un proyecto para conducir cinco millones de metros cúbicos de agua tratada hacia la zona de Tabalaopa-Aldama mediante sistemas presurizados con cintilla, con el objetivo de reducir la extracción del acuífero y favorecer su recuperación.


Además, dio a conocer que actualmente la JCAS desarrolla un proyecto para generar electricidad a partir del biogás producido por los lodos provenientes del tratamiento de aguas residuales.
Como parte de su exposición, Mata leyó diversos acuerdos suscritos entre México e Israel desde 1959 y hasta 2008 para sostener que la cooperación bilateral no es un hecho reciente ni se limita al tema del agua.
Entre los instrumentos mencionó convenios de intercambio cultural, educativo y académico; cooperación científica, tecnológica y agrícola; asistencia mutua en materia aduanera; combate al tráfico ilícito de estupefacientes; prevención de delitos graves; acuerdos para evitar la doble tributación y la evasión fiscal; además del Tratado de Libre Comercio entre México e Israel, vigente desde el año 2000, así como acuerdos sobre servicios aéreos.
El funcionario cuestionó que las críticas se concentren únicamente en el convenio hídrico, cuando existen diversos instrumentos de cooperación entre ambos países que continúan vigentes.
Durante la conferencia también citó datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), según los cuales Chihuahua se ubica entre las cuatro entidades con mayor cobertura de agua potable del país, con más del 90 por ciento de acceso.
“Quiere decir que 9.4 de cada 10 chihuahuenses tienen agua en su casa”, expresó.
No obstante, reconoció que persisten problemas en distintos municipios.
“Ha costado mucho construir un sistema de agua robusto. Tenemos problemas en Parral, tenemos problemas aquí en Chihuahua, en Juárez; nos quedan kilómetros de red y hay colonias donde todavía tenemos que llevar el agua, así como en la Sierra”, admitió.
Finalmente, hizo un llamado a los integrantes del movimiento que se ha manifestado en contra del convenio para que acudan a las oficinas de la JCAS y conozcan el contenido del acuerdo.
“No hay una sola decisión que no esté tomada por chihuahuenses, una sola no hay”, seguró, al reiterar que el convenio no contempla privatización del servicio ni cesión de facultades sobre la administración del agua.

