El sexto autobús de la noche de Iguala

Texto: Marlén Castro / Amapola Periodismo

Fotografía: Amapola Periodismo / Archivo

El autobús 2513 de la línea Costa Line cubría la ruta Acapulco-Iguala la tarde-noche del 26 de septiembre del 2014, fecha en la que desaparecieron los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa Raúl Isidro Burgos.

Alrededor de las ocho de la noche llegó al punto conocido como Rancho del Cura, en las inmediaciones de Iguala. Traía 28 pasajeros. Algunos de esos ocupantes abordaron la unidad desde la terminal de Ejido, del puerto de Acapulco, de donde habría salido cerca de las dos de la tarde, otros más, subieron en Chilpancingo, cerca de las seis y media, de acuerdo con el testimonio del conductor a la Procuraduría General de la República, ahora Fiscalía, aunque en un segundo testimonio, el conductor señaló que salió a las cuatro de la tarde con quince minutos.

Los autobuses en los que se movieron los estudiantes esa noche en Iguala son claves, como las razones por las que se trasladaron precisamente a esa ciudad a tomarlos. Esa noche, usaron seis autobuses: los dos Estrella de Oro, el 1531 y 1568, en los que salieron de la Normal rumbo a Iguala; los dos Costa Line, 2012 y 2510, que tomaron en la Central, junto con el 3278 de la Estrella Roja, al que se le conoce como “el quinto autobús” y el 2513, de Costa Line, el primero que toman y que interceptan en El Rancho del Cura; en el que llegaron a la Central y no pudieron sacar.

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) considera que “el quinto autobús” es la clave para esclarecer la razón del ataque y el paradero de los estudiantes. Amapola. Periodismo transgresor publicó el 26 de febrero del 2020 un trabajo al respecto, que contiene una entrevista exclusiva a quien en las investigaciones la ex Procuraduría General de la República ubica como el conductor de la unidad 3278.

En cambio, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) estableció en su recomendación del 2018 que el autobús 2513, de Costa Line, es la pieza del rompecabezas que hace falta para conocer las razones de las agresiones de esa noche, las que costaron la vida a otros tres estudiantes y a tres ciudadanos.

Este autobús fue interceptado por los normalistas con la intención de quedárselo, pero el conductor y un pasajero negociaron con los estudiantes que permitieran la llegada a la Central, la que se ubica en el corazón de la ciudad de Iguala.

Una vez en la Central, el conductor se bajó y dejó a los estudiantes encerrados. Por esa razón, entraron a la ciudad los normalistas que, a bordo de las unidades 1531 y 1568, de la Estrella de Oro, se quedaron a esperar a sus compañeros en El Rancho del Cura.

¿Por qué el conductor no entregó el autobús a los normalistas en la entrada de Iguala? ¿Por qué no cumplió cuándo llegaron a la Central? ¿Por qué un pasajero del autobús insistió en negociar con los estudiantes llegar hasta la Central? ¿Quién es ese pasajero? Son algunas de las preguntas que planteó la CNDH en relación al sexto autobús. Las que a cinco años y 10 meses de los hechos siguen sin respuesta.

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