Raíchali

Desplazamiento y abandono: el saldo del homicidio de Isidro Baldenegro


El asesinato del líder rarámuri Isidro Baldenegro no sólo dejó en el abandono a un pueblo que ya no tiene a quien recurrir para gestionar las necesidades de sus habitantes, también hay una familia que cada día lo recuerda como un padre amoroso y un hombre que siempre procuraba a sus seres queridos.

Este lunes se realizó la audiencia de debate de juicio oral contra Romeo Q. M. por el delito de homicidio calificado en la modalidad de autor material, en perjuicio de Isidro, el día 15 de enero de 2017.

Durante el desahogo de las pruebas, la viuda de Isidro y sus dos hermanos explicaron el papel que desempeñaba en Coloradas de la Virgen, así como el daño comunitario y familiar que representó su muerte.


Aurelia Chirivista declaró que la muerte de su esposo trajo como consecuencia su desplazamiento a la capital. Además del dolor de perder a su pareja, se vio obligada a dejar su vida en la Sierra Tarahumara por falta de dinero.

Antes del homicidio, la familia vivía en San Rafael, municipio de Urique. Ella trabajaba en un hotel con un horario que le permitía cuidar a sus hijos menores de edad. El gasto lo completaban con los ingresos de Isidro, quien viajaba a Coloradas de la Virgen y otras comunidades para trabajar.


Cuando él vivía yo tenía más tiempo para mis hijos, hoy los tengo que dejar más tiempo solos. Él trabajaba para que los niños tuvieran lo que necesitaban para la escuela, para sus clases y pues la verdad es que, ahora que no está, tengo que descuidar a mis hijos”

Emocionalmente, continuó, sus hijos de 10 y 12 años no logran superar que ya no pueden ver a su papá, situación que aseguró, será un daño con el que cargaran toda la vida.

En ese sentido, pidió al juez que el homicidio no se quede impune, pues, sus hijos, no tenían por qué quedarse sin su padre.

Aurelia supo de la muerte de Isidro un día después. Narró que la noticia se la dio Maximina Carrillo, esposa de José Trinidad uno de los hermanos de Isidro, quien le pidió que pusiera el celular en altavoz porque necesitaba decirles algo a ella y a sus hijos.

De ahí, partió con su suegra Margarita López Pérez para Coloradas de la Virgen, pero cuando llegó a Guachochi para encontrarse con Maximina y José Trinidad, el cuerpo ya iba en camino a Guadalupe y Calvo para que le realizaran la autopsia de ley.

La última vez que vio a Isidro fue el 5 de enero. Él quería ver a sus hijos antes de partir a Coloradas de la Virgen. Después de eso mantuvieron conversaciones telefónicas casi diario y lo último que le dijo el 14 de enero fue que les dijera a los niños que los quería mucho.

 
“Ellos (sus hijos) quisieran tenerlo aquí, convivir con él, verlo todos los días, saber que él está bien, pero no es así. Mis hijos no tenían por qué quedase sin su papá y él los quería mucho”

José Trinidad, hermano de Isidro Baldenegro

El segundo testimonio fue el de José Trinidad, quien fue el primero de los familiares en enterarse que a Isidro le había pasado algo.

Cerca de las ocho de la noche le llamó la señora Serapia Chaparro para comentarle que habían baleado a Isidro en la casa de su tío Santiago López. Por la hora, esperaron para avisarle a Aurelia hasta el día siguiente y decidieron esperarla en Guachohi para ir juntos a Coloradas de la Virgen.

Destacó que él desconocía si su hermano y Romeo habían tenido algún conflicto y reconoció que conocían al joven y a su familia “de toda la vida”.

Desde el homicidio, dijo, él ha visto a sus hijos muy tristes. Habló de que la relación que tenía con su hermano siempre fue buena y se siente mal de ver a toda la familia afectada por la pérdida.

Lo que le pediría al juez es “que el caso se juzgue como debe ser (…) que al culpable se le den los años que merece” y que eso sirva para que las personas dejen de cometer ese tipo de delitos en la comunidad.

Además del entorno familiar, declaró que la vida en la comunidad ya no es la misma, pues Isidro era el que se encargaba de las gestiones y ahora no tienen a nadie con quien ir cuando hay problemas o necesitan arreglar algún problema que afecte la convivencia comunitaria.

Cuando a Francisco le avisaron que le habían disparado a su hermano sólo pudo pensar en ir a ayudarlo.

La noticia la recibió por un vecino aproximadamente a las ocho de la noche. Pese a la hora, buscó un vehículo para trasladarse de Baborigame a Coloradas de la Virgen, a donde llegó de madrugada.

Expresó que no pudo pensar en otra cosa más que entrar a buscar a su carnal, por lo que no observó si había evidencia del crimen en la casa de Santiago.


“Llegué desesperado para encontrar a mi carnal (…) entré a un cuarto donde lo tenían, lo destapé y le pregunté si estaba bien, pero me dijeron que ya estaba muerto”

En ese momento alcanzó a ver que Isidro tenía heridas de bala en el pecho y en un dedo, pero reiteró que no vio evidencias en la casa donde estaba el cuerpo

Sobre el presunto asesino de su hermano comentó que lo conoció cuando estaba chiquillo. que a quien conoció mejor fue a sus padres, una pareja que vive en la comunidad Las Papas en Coloradas de la Virgen.


“Me da tristeza haber perdido a un carnal que siempre llegaba a mi casa cuando andaba por ahí (en Baborigame). Tengo tristeza porque mi mamá también se siente triste. No es fácil perder a un ser querido”

La abogada Alejandra Nuño aseguró que el crimen no se trata de un homicidio aislado en un lugar de la Sierra Tarahumara pues, por su lucha, isidro había recibido amenazas e incluso fue injustamente encarcelado durante 15 meses.


“Cuando se asesina a una persona defensora de derechos humanos se atenta también contra su comunidad y la sociedad en general al silenciar la voz de quien luchaba por la paz, la justicia y los derechos humanos de todos y todas”

En ese sentido pidió que la sentencia condenatoria de este homicidio sea acorde al daño causado y, en consecuencia, la reparación integral para las víctimas en el entorno familiar, comunitario y social.

Por su lucha, Isidro Baldenegro recibió amenazas y fue encarcelado injustamente durante 15 meses, por ello fue declarado preso de conciencia por Amnistía Internacional, la organización de derechos humanos más grandes del mundo.

En 2005 le fue otorgado el premio Goldman, galardón que es equivalente al premio nobel de la paz en materia ambiental.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *