Durante su estancia en Chihuahua, la seguridad que recibieron provino de la FGR, particularmente de la Guardia Nacional, y no de una gestión de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAVE) o de la Comisión Local de Búsqueda.
Texto y fotos: Karla Quintana/Raíchali
Integrantes del colectivo Padres y Madres de Hijos Desaparecidos del vecino estado de Sinaloa, llegaron por primera vez a Chihuahua para buscar a dos de los hijos de una de sus compañeras. Durante su estancia también realizaron actividades encaminadas a localizar a otras personas desaparecidas.
Las mamás sinaloenses están en busca de Octavio y Filiberto Teste Estrada, hijos de Rosa María Estrada. Rosa dio a conocer que están desaparecidos desde el 15 de octubre de 2015 y de acuerdo con la información que han obtenido, quien los privó de la libertad los había reclutado para incorporarlos a un grupo delictivo en Chihuahua.
“La persona que se los llevó se los trajo a este rumbo, los vendió, hizo un grupo y los vendió aquí en Chihuahua a los narcos. Les dijo que si no se venían los iba a matar, que les iba a matar a la familia, porque ellos no querían trabajar con ellos”, detalló Rosa.
La desaparición de Octavio también dejó a cuatro niñas al cuidado de su esposa, explicó Rosa María, quien señaló las dificultades económicas que ha enfrentado la familia desde entonces.
“Octavio dejó cuatro niñas con su mamá y pues prácticamente solas, porque pues ni modo de decir que yo les voy a ayudar, porque pues yo tampoco no tengo para darles la alimentación que ellas merecen, la ayuda que ellas ocupan. No hay avances”, dice al referirse a la carpeta de investigación. Rosa María cuestionó el avance de la investigación por la desaparición de sus hijos.
Explicó que en marzo parado acudió también a Chihuahua para conocer el estado de la carpeta de investigación y saber qué avances existían. De acuerdo con su testimonio, la carpeta permanecía en el municipio de Madera, a pesar de que le habían informado que sería trasladada a Chihuahua antes de su regreso.
Las madres buscadoras ingresaron al Centro de Reinserción Social (Cereso) número 1 de Aquiles Serdán y a la Unidad de Bajo Riesgo (UBR), acudieron a instalaciones periciales y pegaron pega de fichas de búsqueda en distintos puntos de la entidad, especialmente en la plaza del Ángel, en el Centro Histórico de la ciudad de Chihuahua.
Susana Ayala, integrante y encargada del colectivo, busca a su hijo Ricardo Alexander Ayala desde 2016. Explicó que recorrer otros estados responde a la necesidad de continuar la búsqueda de sus familiares hasta encontrarlos.

“Lo que nos hace andar en cada estado es buscar a nuestros desaparecidos, es el objetivo que toda madre que tenemos un desaparecido, es hasta encontrarlos. Eso es lo que nos hizo llegar aquí a Chihuahua”, dijo.
Ayala señaló que, aunque no siempre cuentan con recursos para trasladarse, las familias buscan la manera de llegar a otros estados y solicitan apoyo a las instituciones para realizar actividades como la colocación de fichas, visitas a centros penitenciarios, centros de rehabilitación, espacios donde se encuentran personas en situación de calle y Servicios Médicos Forenses (Semefo). “No nos importó si teníamos recursos o no para poder llegar hasta aquí, para buscar a los nuestros”, expresó.
Durante su visita, las integrantes del colectivo hicieron un llamado a las familias de Chihuahua que tienen personas desaparecidas, a participar activamente en la exigencia exigir a las instituciones para destinar los recursos necesarios para realizar las diligencias. “Queremos que las familias que tienen un desaparecido de aquí de Chihuahua salgan y participen, que no se queden callados”.
Ayala pidió a las familias exigir a la Comisión de Búsqueda y a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas el apoyo necesario para trasladarse a instalaciones forenses y otros lugares donde puedan existir pistas sobre sus familiares.
También llamó a solicitar acompañamiento para acudir a centros penitenciarios, pues señaló que durante las búsquedas han encontrado casos de personas privadas de la libertad que podrían estar registradas bajo nombres distintos.

En Semefo les reportaron más de 3 mil cuerpos sin identificar
Durante la visita que realizaron a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), las madres buscadoras fueron informadas de que en el lugar se encontraban alrededor de 3 mil 733 cuerpos sin identificar, dio a conocer Susana Ayala.
Por eso reiteró el llamado a las personas de Chihuahua que tienen una persona desaparecida a insistir en el Semefo y revisar las fotografías de los cuerpos que permanecen sin identificar. “Porque no sabemos si nuestros hijos pueden estar ahí”.
La buscadora también pidió a las familias exigir a la Comisión de Búsqueda que facilite los traslados y el acompañamiento para acudir a las instalaciones forenses.
La madre buscadora sinaloense explicó que cuando el colectivo sale de Sinaloa para realizar búsquedas en otros estados, lo primero que hacen es solicitar las diligencias ante la Fiscalía General de la República (FGR), con el propósito de gestionar el traslado y las condiciones de seguridad.
De acuerdo con su testimonio, en estas actividades solicitan la participación de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), policías estatales y municipales.
Sin embargo, señaló que durante su estancia en Chihuahua la seguridad que recibieron provino de la FGR, particularmente de la Guardia Nacional, y no de una gestión de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAVE) o de la Comisión Local de Búsqueda.

Las integrantes del colectivo reconocieron el apoyo de la Comisión de Búsqueda de Chihuahua, que les proporcionó un camión para trasladarse durante las actividades que realizaron en el estado. Sin embargo, Ayala señaló que esperaban un mayor acompañamiento institucional. “Nosotros hubiéramos querido que nos hubieran apoyado más. Porque en fin de cuenta, pues nosotros andamos en esta lucha buscando a los nuestros. Que es un trabajo que les pertenece a ellos hacerlo y no lo hacen”.
“Ya todos son de nosotros”
La principal razón de la visita a Chihuahua fue la búsqueda de los dos hijos de una integrante del colectivo. Sin embargo, las buscadoras señalaron que durante sus recorridos no limitan la búsqueda a sus propios familiares. “Realmente venimos a buscar a sus hijos, y no nomás a sus hijos, sino a todos, al que se nos atraviese porque ya todos son de nosotros, ya son hijos adoptados”.
Para Ayala, la solidaridad entre familias buscadoras permite que quienes tienen experiencia en búsqueda puedan acompañar a otras personas que atraviesan por la desaparición de un familiar.
El colectivo Padres y Madres de Hijos Desaparecidos está integrado por 36 familiares. La buscadora señaló que en Sinaloa existen además otros colectivos que realizan actividades de búsqueda.
Las integrantes del colectivo han realizado recorridos en otros estados como Durango; del estado de Tamaulipas en las ciudades de Matamoros, Reynosa y Ciudad Victoria. De acuerdo con Ayala, durante esas actividades han encontrado casos de personas que llevaban años en instalaciones forenses o centros penitenciarios sin que sus familias conocieran su paradero.
“Se han localizado, pues familiares que ya tienen tiempo desaparecidos, que tienen de 6 a 10 años, que su familia sigue buscando y sigue en esta lucha”.
Ayala dijo que durante su visita esperaba encontrar una mayor participación de familias de Chihuahua en actividades de búsqueda. “La verdad que yo me voy muy triste porque yo pensé que aquí en Chihuahua las familias estaban unidas, tenían un grupo que salían a campo, que iban a Semefo, que iban a los penales y muy lamentablemente no lo hacen”.
También ofreció el acompañamiento del colectivo a las familias de Chihuahua que quieran comenzar a realizar búsquedas en campo. “Nosotros cobijamos como colectivo de Sinaloa, cobijamos a las compañeras de Chihuahua y que sepan ellas que tienen todo el apoyo de Sinaloa, que si ellas ocupan salir a campo y no hay quien las guíe, nosotros estamos para apoyarlas”.
Mónica busca a su esposo y a su hijo desde 2017
Otra de las integrantes del colectivo que participó en las actividades fue Mónica García, quien busca a su esposo, Ricardo Gabriel Jaime Martínez y a su hijo, Ricardo Gabriel Jaime García, desaparecidos en Culiacán el 12 de octubre de 2017.
García señaló que durante la visita encontraron diferencias entre las condiciones con las que trabajan las familias buscadoras en Sinaloa y las que existen en Chihuahua.
Entre ellas mencionó la falta de un vehículo destinado para que las familias puedan trasladarse a realizar búsquedas en campo.
“Lamentablemente nos encontramos con cosas que ahí en Sinaloa hay y aquí no hay. Por ejemplo, no tienen un camioncito donde las madres salgan a buscar a sus hijos. Agarren la pala, el wingo y que ellos los busquen porque lamentablemente el gobierno no los busca”.

Antes de concluir su visita, Ayala hizo un llamado a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, para que las fichas de búsqueda colocadas por las familias permanezcan en los espacios públicos.
“Le quiero mandar una información a la gobernadora, que por favor, se una con toda esa madre que tiene un hijo desaparecido, no nos quiten los volantes de nuestros hijos porque venimos a trabajar y a mostrar el rostro de nuestros hijos para que sean vistos”.
La buscadora insistió en que las fotografías son una herramienta para mantener visibles los rostros de las personas desaparecidas y aumentar las posibilidades de que alguien pueda reconocerlas.
“Que alguien que los haya visto nos pueda dar una información. Que ella pida eso de que no nos quiten y de todo corazón se lo pido a ella, que no nos quiten el rostro de nuestros hijos. Que se den cuenta que en Chihuahua también hay desaparecidos”.

