Leonel Barro / Raíchali
Chihuahua – La asamblea general y las autoridades tradicionales del Ejido rarámuri de Tónachi, municipio de Guachochi, emitió una resolución oficial que prohíbe “de manera estricta” el ingreso y tránsito de vehículos motorizados tipo SXS y propietarios de razers (side by side), dentro de los límites de su territorio ejidal y comunal por los severos daños ambientales que han causado en la región.
La medida, que cuenta con el respaldo de la máxima autoridad del núcleo agrario según la Ley Agraria vigente, de acuerdo con un par de comunicados de la autoridad seccional y de las autoridades tradicionales.
La Ley mencionada responde al ejercicio legítimo que fundamenta en el derecho a la libre determinación y autonomía de la comunidad indígena, como lo establecen el Artículo 2° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La decisión responde a la necesidad de proteger sus tierras, recursos naturales y formas de vida ante los graves impactos negativos que esta actividad ha generado.
El llamado de la comunidad
Entre los principales daños de los vehículos motorizados razer, señalados por la comunidad, se encuentran la destrucción de la flora nativa y la severa erosión del suelo, la contaminación de sus fuentes de agua, y la contaminación auditiva que ahuyenta a la fauna local y afecta a sus animales de corral.
En el comunicado oficial dirigido a operadores turísticos, organizadores de rutas, clubes de vehículos 4×4 y visitantes en general, las autoridades de Tónachi detallaron las razones que motivaron esta determinación, basados en los daños ambientales.
Asimismo, la comunidad advierte sobre el alto riesgo que representa la velocidad de estos vehículos para la seguridad de sus habitantes como niñas, niños y adultos mayores. Un punto crucial en su argumento es que esta actividad no sólo carece de beneficios para la cultura del grupo de pueblos originarios local, sino que ha fomentado la folclorización de sus ceremonias tradicionales.

Un modelo de turismo diferente
Las autoridades de Tónachi fueron enfáticas al aclarar que su postura no es una oposición al turismo en general. “Nuestra comunidad NO se opone al turismo sustentable”, señala el comunicado y dejan claro que priorizan la conservación de su entorno y la paz comunitaria.
“El grave daño ambiental de destrucción directa de la flora nativa, la severa erosión del suelo y deterioro de los caminos comunitarios, y la afectación a recursos hídricos y contaminación activa de nuestras fuentes de agua”, son de los principales daños
Advierten que lo anterior impacta a la fauna y ganadería, genera contaminación auditiva extrema que ahuyenta a la fauna local y provoca el atropello de sus aves de corral.
“Por otra parte, el riesgo social y de seguridad, de peligro inminente para la integridad física de nuestros hijos, niñas, niños y adultos mayores, quienes no están habituados a transitar alertas ante vehículos de tal velocidad”.
Respecto de los impactos culturales negativos de esa actividad, señalan que no aporta ningún beneficio a la cultura de los pueblos originarios locales, al contrario, ha fomentado la folclorización de las ceremonias tradicionales.
En los comunicados que emitieron, a los empresarios turísticos y al público en general, invitan a los visitantes a conocer su territorio a través de formatos de turismo que armonicen con el respeto a la naturaleza y a su comunidad.
Exhortaron a la comunidad turística a cuidar el territorio y agradecieron su comprensión, respeto y apoyo en la difusión masiva de dicha medida entre sus clientes, agremiados y visitantes en general.
“El cumplimiento de esta resolución evitará inconvenientes y contratiempos en los accesos al ejido, toda vez que las autoridades locales vigilarán el respeto al territorio. Las puertas de Tónachi siguen abiertas a aquellos formatos de turismo que armonicen con el respeto a la naturaleza y a nuestra comunidad”.
En otro comunicado, la asamblea general y las autoridades tradicionales solicitaron el apoyo de la ciudadanía y los medios de comunicación, para la difusión masiva de esta medida, con el fin de evitar contratiempos en los accesos al ejido, donde las autoridades locales ya han comenzado a vigilar el respeto al territorio. La comunidad reitera que “las puertas de Tónachi siguen abiertas” para quienes respeten su decisión y su forma de vida.
