Chihuahua

sábado 19 septiembre, 2026

Ejido Benito Juárez se prepara para asamblea clave sobre ingreso de minera canadiense

Mañana realizarán una difícil asamblea en el ejido Benito Juárez, después de 14 años de haber votado la prohibición de instalación de empresas mineras en su territorio, por 100 años. La asamblea será clave para determinar si revierten esa decisión o impiden el regreso de una minera canadiense

Por Carlos Fierro/Raíchali

Habitantes del ejido Benito Juárez, del municipio de Buenaventura, se alistan para una asamblea este domingo 20 septiembre en la que se buscará revocar el acta, vigente desde hace 14 años e inscrita en el Registro Agrario Nacional. (RAN) que prohíbe por 100 años el ingreso de empresas mineras al territorio.

La decisión fue tomada por unanimidad tras un conflicto que costó la vida de dos ejidatarios y luchadores por el territorio, Ismael Solorio Urrutia y Manuela Solís Contreras.

Después de esa asamblea de 2012, dos personas pidieron anular la convocatoria lanzada el 9 de noviembre porque consideraron que estaba viciada y también pidieron que no se tomara en cuenta el acta de asamblea, porque no coincidía con el orden del día que habían anunciado.

Sin embargo, luego de casi nueve meses, el Tribunal Agrario del Distrito 5 validó la asamblea del ejido Benito Juárez, en la que decidieron expulsar a la minera Mag Silver Corp y su filial Cascabel y que en cien años, ninguna compañía minera explotará esa región.

La magistrada Imelda Carlos Baruto determinó que los quejosos, Natalio Lozano Gallegos y Anastacio Valencia Montes, no validaron su dicho, para invalidar la asamblea de los ejidatarios, que se celebró el 17 de noviembre del 2012, así lo asienta en el juicio 947/2012.

Ahora, la comunidad busca alternativas de empleo formal para los avecindados y planea entregar una carta a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo hoy, durante su visita a Ciudad Juárez.

Ubicados en el municipio de Buenaventura, decidieron que en la asamblea de noviembre de 2012, impedir el ingreso de mineras durante 100 años, luego de una lucha contta la empresa minera de origen canadiense Mag Silver Corp.

Actualmente la empresa canadiense intenta retomar actividades extractivistas en la región, lo cual, anticipan, pudiera provocar la división de la comunidad.

”A toda costa los ejidatarios lograron bloquear este tipo de ingreso de la empresa minera y ahora al día de hoy, pues esta empresa ha regresado con intereses claramente fuertes de ingresar al ejido. En esta ocasión ha llegado por el sector más vulnerable, se está aprovechando mucho de la carencia económica que existe en nuestro ejido y a personas determinadas les ofrece cuantías económicas por promover a la mina dentro del ejido, por promover la confrontación” menciona Rueda, quien es parte de la comunidad y quien ve con preocupación lo que pueda ocurrir este fin de semana en la asamblea ejidal.

Héctor Rueda, defensor del territorio y con experiencia como ex servidor público en el Registro Agrario Nacional (RAN), denunció que la minera ha regresado con una nueva estrategia: ofrecer dinero a “avecindados”, habitantes sin título de parcela, muchos de ellos empleados de los ejidatarios, para que promuevan la llegada de la empresa y generen confrontación con los productores agrícolas.

El entrevistado atribuyó la oposición a la mina a la severa crisis hídrica que enfrenta la comunidad, con más de seis meses sin agua potable por el agotamiento de los mantos acuíferos, y advirtió que la minería sería incompatible con la agricultura y la ganadería, razón de ser del ejido.

Rueda señaló además que la asamblea fue convocada por la presidenta del Consejo de Vigilancia, a quien acusó de difundir propaganda a favor de la minera, por lo que los ejidatarios contemplan solicitar su revocación.

“En Ejido Benito Juárez ya tenemos más de 6 meses sin agua potable, los habitantes tienen que ir hasta la junta rural de agua saneamiento, a cargar sus tinacos, sus botes de agua. No por falta de pozos o que estén mal equipados, sino porque no existe agua, los mantos acuíferos ya se encuentran agotados” reitero Hector Rueda en entrevista con Raíchali.

“Por nuestra parte, te lo digo yo como nieto, hijo, sobrino de agricultores. Nosotros no estamos en contra del progreso, como ellos mencionan” relato Rueda, al poner en juego su papel como parte de la comunidad y buscar impedir la entrada a la minería.

Comunicado desde el ejido

A través de un comunicado difundido a través de medios de comunicación y redes sociales, la comunidad hizo un llamado a autoridades, organismos de derechos humanos, organizaciones nacionales e internacionales y medios de comunicación para que atiendan la situación antes de que el conflicto derive nuevamente en violencia.

El ejido recordó que el 22 de octubre de 2012 fueron asesinados los defensores del territorio Ismael Solorio Urrutia y Manuela Solís Contreras, hechos que antecedieron al acuerdo tomado el 17 de noviembre de ese año, cuando la Asamblea resolvió restringir la exploración y explotación minera durante un siglo y solicitó el retiro de la empresa que entonces operaba en la zona. En 2014, el Tribunal Unitario Agrario confirmó la validez de esa decisión.

“No queremos violencia. No queremos enfrentamientos. No queremos familias divididas. No queremos que nuestros hijos vuelvan a crecer con miedo. Y, sobre todo, no queremos otra tragedia”, señala el posicionamiento.

Los ejidatarios rechazaron que su oposición a la minería sea una postura contraria al desarrollo. “Significa defender nuestro derecho a decidir qué queremos para nuestra comunidad”, sostiene el comunicado, que vincula la defensa del territorio con el acceso al agua, la tierra y la tranquilidad de las familias.

La comunidad pidió a las autoridades actuar de manera preventiva, imparcial y transparente; a los organismos de derechos humanos, dar acompañamiento; y a periodistas e investigadores, dar seguimiento a la situación del ejido. “Queremos seguir viviendo en paz en nuestra tierra”, concluye el documento.

Por concluir Rueda Héctor menciona “Entonces por eso está existiendo esta confrontación también interna del ejido de que si a la mina, no a la mina. Realmente esta decisión compete únicamente a la asamblea general de ejidatarios. Pero pues si está si está complicado el asunto ahí. Por nuestra parte te lo digo yo como nieto, hijo, sobrino de agricultores. Nosotros no estamos en contra del progreso, como ellos mencionan”.

“Nosotros estamos a favor de que puedan coexistir la agricultura y cualquier otra fuente de empleo formal que no dañe la agricultura. ¿Por qué? Porque si la mina llega a ingresar a nuestro ejido, agotará por completo la agricultura, los mantos acuíferos que es el es el sentir, es el existir de un ejido” concluyó Héctor Rueda.

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