Chihuahua

sábado 20 abril, 2024

Las bandas de Mazatlán: “Ya sería absurdo que nos quiten el Carnaval por el ruido”

Ningún músico en Mazatlán está en contra de la regulación de los horarios para la música Banda, sino de que se quiera prohibir la cultura musical por turistas que son de otros lugares de Sinaloa.

Por Marcos Vizcarra / Revista Espejo

Sinaloa.- La Tambora Sinaloense es Patrimonio Cultural Intangible, los turistas no. En Sinaloa se inició una polémica por la participación de bandas musicales al ras de la playa de Mazatlán, donde habitualmente se pasean turistas nacionales y extranjeros.

Esa polémica la avivaron desarrolladores inmobiliarios y empresarios hoteleros, asegurando que la música banda provoca ruido excesivo que aleja a los visitantes. Entre esos empresarios está Ernesto Coppel Kelly, dueño de proyectos hoteleros como Pueblo Bonito y el administrador del Gran Acuario Mar de Cortés.

“No podemos permitir este escándalo”, dijo el empresario hotelero en un video que colgó en redes sociales y compartió en medios de comunicación.

La reacción no se hizo esperar:

La banda, patrimonio cultural de Sinaloa

Mazatlán es “una de las capitales de Sinaloa”, la que tiene la mayor concentración turística y cultural. Es en este municipio de donde han surgido las bandas sinaloenses más representativas no solo en México, sino en el mundo.

De Mazatlán es la Banda El Recodo, también la Banda MS, la Arrolladora Banda El Limón, Banda Estrellas de Sinaloa y más que han saltado a la fama internacional.

Las élites de Mazatlán buscaban las cuerdas y el pueblo agarró la tambora. La música, el arte y la cultura hace comunidad, la música no la hace el dinero sino el corazón”, se lee en libro ‘Germán Lizárraga, el heredero’, el cual se presentó el 28 de junio de 2023 en el Congreso de Sinaloa.

La banda sinaloense ha sido, incluso, un elemento popular utilizado en la política local. Solo en la historia reciente de Sinaloa se recuerda las placas vehiculares con la tambora de fondo en la administración de Juan S. Millán; la creación de Radio Sinaloa con programas como A las “6 con la Banda” y el mediodía con la melodía de “El Sinaloense” como si fuera un himno durante la administración de Jesús Aguilar Padilla; con Mario López Valdez se tuvo la música banda como el referente en cada acto público, tanto que el gobernador hacía gala durante sus eventos bailando al son de las piezas “Palillos Chinos” y “El Pato Asado”.

El músico Miguel Rubio cuestionó la intención de “silenciar” a la banda en las playas de Mazatlán, prácticamente como un acto de censura sobre la idiosincrasia mazatleca.

“¿Qué proyecta Mazatlán? Proyecta la alegría del puerto, la alegría sinaloense ¿Qué se da a entender? Que es un puerto alegre, de música, de fiesta, de todo eso. Es un destino turístico alegre, entonces a mí no se me hace justo que en la tierra de las bandas, porque hay muchas bandas famosas de Sinaloa y sobre todo Mazatlán, que dejan en alto el nombre de Sinaloa”, mencionó en entrevista telefónica.

En Mazatlán, agregó Miguel Rubio, ningún miembro de bandas está en contra de la regulación de horarios, pero de ello a limitar los accesos y las plataformas, utilizando a la música como un aspecto que aleja el turismo, lo que se necesita, entonces, es la regulación del turismo.

“Por un lado siento yo que está bien que se pongan horarios, que por ejemplo, si estás tocando en el lado de la playa a las tres de la mañana, hasta uno entiende que es molesto para los turistas, pero en lo que no estoy de acuerdo es que Mazatlán es la tierra de las bandas”, señaló el músico.

Las bandas, el sustento de decenas de familias en Mazatlán

Samuel Ramírez, miembro de la banda Nuevo Imperio, explicó que el movimiento de empresarios inmobiliarios y hoteleros en Mazatlán contra la banda sinaloense también atenta contra la economía de familias enteras.

“Es un doble discurso, porque la banda sí la pide la gente que es de aquí, que es de Mazatlán, pero la mayoría de la gente es la que llega por el turismo, ellos vienen por la misma música sinaloense”, señaló.

A los músicos los contratan los turistas, no toman sus instrumentos y los hacen sonar solamente por gusto, sino que es una forma de vida y supervivencia.

Un músico cualquiera puede llegar a tener un ingreso entre 300 y 500 pesos diarios, sin contar el gasto en transporte, alimentación y las largas caminatas que debe realizar día con día para buscar a quién ofrecer sus servicios, explicó Ramírez.

Pero hay otros días, unos cuando se regresa a casa en ceros y otros con mil pesos después de más de 12 horas sin parar.

“Un día muy bueno que me ha tocado, llega a ser hasta 2 mil 500 pesos diarios, incluso hasta más si dan propina como agradecimiento por parte de los turistas”, dijo.

Este contenido fue realizado por Revista Espejo, integrante de la Alianza de Medios de Periodistas de a Pie a la que pertenece Raíchali. Para ver la publicación original, has clic aquí.


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