Chihuahua

domingo 3 julio, 2022
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    Con dudas y amenazas, obreros de GM Silao van a las urnas para decidir su contrato colectivo

    Julio, un obrero del área de Ensamble persiste en sus dudas a las afueras de la Puerta 02 de acceso a la planta de General Motors, el día de las elecciones. Hace unos días les dijeron del sindicato cetemista que si votaban por el NO, “se iba a congelar el contrato y perderíamos nuestros derechos”.

    Alonso Merino / PopLab

    Con información de Edith Domíngue/ Fotos y video: Juan José López Plascencia

    Diez mil trabajadores como Julio serán los que definan, por medio de su voto, si el sindicato Miguel Trujillo López, adscrito a la Confederación de Trabajadores de México, CTM, seguirá representándolos con el contrato colectivo de trabajo vigente ante la transnacional estadounidense instalada en el municipio de Silao desde 1995.

    —”Cuando yo voté, yo le puse que no. Quisieron lavarnos el coco con las juntas de información. Pero era solo para que ellos se quedaran. Yo no estoy de acuerdo”, agregó Julio, quien junto a una compañera de planta guardaba sus pertenencias en la maletera bajo el asiento de su motoneta.

    De izquierda a derecha: Jaime Flores Durán, del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (CILAS) A.C., Israel Cervantes de Generando Movimiento y Willy Gómez (CILAS)

    El Complejo Silao es la planta automotriz más antigua del estado de Guanajuato, cuya inversión inicial de 400 millones de dólares y mil 800 empleos generados han ido en incremento con los años. Al día de hoy la cifra de trabajadores en las diferentes áreas de la empresa se ha multiplicado en poco más de 5.5 veces, pero sus derechos laborales han caído en picada.

    Media hora antes del inicio de la consulta POPLab ya estaba allí junto con Israel Cervantes de Generando Movimiento, Willy Gómez y Jaime Flores Durán, del Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (CILAS) A.C. Pero nadie más a la espera de ingresar o atestiguar un suceso en el que se disputa un nuevo arreglo laboral en la planta automotriz más emblemática del panismo estatal. No hubo tampoco presencia de autoridades locales o nacionales en materia de trabajo que presenciaran las votaciones.

    La inversión en el ramo automotriz es uno de de los ejes de política económica más promocionados por los gobiernos de Guanajuato durante los últimos sexenios. Una fórmula para el crecimiento económico de la entidad —sostienen—, entre ellos el actual gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo: inversión extranjera directa + empleos = bienestar.

    Sobre la producción de General Motors Silao se ha dicho orgulloso de que se termine una “nueva camioneta Silverado o GMC Sierra cada 58 segundos”, pero sin mención alguna sobre la falta de derechos laborales básicos para sus trabajadores.

    La historia es otra para quienes fabrican con sus manos automóviles de lujo en menos de un minuto. Con más de 10 años representados sindicalmente por “el Miguel Trujillo López”, obreros en funciones y fuera de la planta —los cuales han sido despedidos injustificadamente— no desean que permanezca dicho sindicato y están en búsqueda de una oportunidad para conformar una nueva organización sindical.

    Como la humedad: llegaron y se metieron

    El sigilo invadía la entrada y salida de trabajadores. Ninguno hablaba más de lo necesario con el personal de seguridad tras su paso por los detectores de metal y el registro. Allí mismo, un letrero dice: “No se permite el ingreso de cámaras ni de celulares con cámara”. El blindaje es completo: no sale información.

    Aunque la Ley Federal del Trabajo es clara cuando estipula en su Artículo 394 que un nuevo “contrato colectivo no podrá concertarse en condiciones menos favorables para los trabajadores que las contenidas en contratos vigentes en la empresa o establecimiento”, los delegados sindicales tienen semanas difundiendo la información contraria para asegurar su permanencia, amedrentando a los trabajadores y hostigándolos en cada intento de asociación independiente.

    —”Si voy a manifestarme de algo que no estoy de acuerdo, enseguida me señalan como alborotador y te cuestionan. Te identifican y te amenazan de correrte. Hay compañeros a quienes sí los han corrido”, dice Hernán, empleado del área de Estampado con ansias de un cambio de representación laboral.

    El sindicato Miguel Trujillo dejó una ventana de apenas 15 horas para que 10 millares de trabajadores voten. Durante nuestra visita se cerró la primera, entre las 10:00 am y las 3:00 pm del 20 de abril, las otras dos fueron convocadas entre las 10:00 pm y las 3:00 am del 20 de abril y 21 de abril, respectivamente.

    “Es para los turnos mixto y nocturno”, explica Israel, extrabajador de GM, despedido con un antidoping falso por conformar Generando Movimiento junto con compañeros de planta —la organización que aspira a representar a los trabajadores una vez que puedan expulsar al “Miguel Trujillo de Tereso Medina Ramírez”, actual senador de Coahuila por el Partido de la Revolución Institucional y secretario general del sindicato.

    Pero también la noche es buena aliada de la opacidad. “Una votación de noche es una artimaña”, dice Israel. El sindicato Miguel Trujillo López no ha celebrado ni una sola asamblea o consulta desde que suplió al Sindicato de Trabajadores de la Industria Metal Mecánica Automotriz Similares y Conexos de la República Mexicana (SITIMM).

    —”Hace 11 o 12 años llegó el Miguel Trujillo López. Ellos llegaron de repente: ‘Ya no somos SITIMM, ya somos Miguel Trujillo López’ —’¿Y a quién le pidieron opinión?’ Así nada más fue el cambio, como la humedad: llegaron y se metieron”.

    Nadie entra

    En el primer acceso se nos solicitó nombre, contacto interno y motivo de visita. Israel, Jaime y Willy habían sido acreditados como visores externos por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, pero ni el salvoconducto los salvó. La acreditación se la otorgaron los funcionarios Héctor Pedro Martínez López,Alejandro Salas Frank y Esteban Martínez de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, con quienes habían intercambiado correos oficiales un día antes. El acceso se les negó por completo.

    En el lobby, ya dentro de las instalaciones de la planta, el pacto del silencio era más denso. No veo, no oigo, no sé; fue más-menos la respuesta de los trabajadores administrativos en un mostrador.

    —”Si quieren hablar con comunicación social hay que hacerlo por la página web” —dijo uno.

    En razón de 10 minutos un guardia de seguridad nos escoltó de regreso.

    —No pueden sacar celulares, ¡guárdenlos! —ordenó en nuestro largo peregrinar a la salida de la planta.

    No había rastro alguno de la Secretaría del Trabajo, tal y como se establece en el protocolo de legitimación de contratos que deriva del T-MEC y la nueva reforma laboral entrada en vigor el 1 de mayo de 2019, que aspira, a la letra, a cambiar la realidad de los derechos de los trabajadores en México.

    Silencio y calma. La jornada se asemejaba a un día más de producción. Al finalizar el primer horario de consultas se sellaron las urnas transparentes “con supuestos funcionarios de la Secretaría del Trabajo” —dice un empleado desde el interior—, que nunca se reportaron con Israel, Jaime y Willy, a pesar de las acreditaciones.

    —”Los compañeros no están de acuerdo con las condiciones, que ese sindicato se siga quedando, porque la verdad no ha hecho nada hasta ahorita. Ellos dicen que sí, pero la verdad es que no. Necesitamos quien nos represente para que nos den lo que nos corresponde. La mayoría están en que no, que no estamos de acuerdo con ese sindicato”.

    —¿Luego del conteo de votos, qué harán?

    —”Conociendo los resultados veremos qué hacer para sacar al sindicato que está ahorita”, dijo Julio.

    Hernán también explicó que es posible que falte participación en la votación, pues “a la gente no le interesa ir porque tiene miedo”. Durante los cursos de información, el sindicato les dijo “que ya estaba todo arreglado” —y agrega—”que antes de la revisión de contrato ya tienen todo arreglado con la empresa sin tomar en cuenta a los trabajadores”.

    Se cambiaron los nombres para resguardar la identidad de los trabajadores

    Esgte trabajo se publicó en PopLab, integrante de la Alianza de Medios de Periodistas de a Pie. Ve aquí la publicación original.


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