Conagua acusa a Chihuahua de disminuir aportaciones al Tratado de Aguas

Por Sugeyry Romina Gándara/SinEmbargo

Ciudad de México (SinEmbargo/Raíchali).- “Es muy fácil culpar cuando no se entiende el tratado”, respondió Blanca Jiménez Cisneros, directora general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a las acusaciones que lanzó el Gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, acerca de que el organismo es el responsable del conflicto por el agua. 

La extracción de agua de la presa La Boquilla para pagar el Tratado de Aguas generó el conflicto entre el Gobierno federal, autoridades estatales y productores chihuahuenses, el cual se mantiene sin llegar a ningún acuerdo mientras que la tensión y las acusaciones se agudizan. 

El Gobernador Javier Corral Jurado afirmó el pasado viernes que parte del problema y la presión que hay sobre Chihuahua y los productores “tiene que ver con una muy mala administración que ha realizado la Conagua, tanto de las presas internacionales como nacionales”, y por las omisiones muy graves –en cuanto al robo de agua en la entidad– de funcionarios que siguen en el organismo. 

“Es muy fácil culpabilizar si no se entiende el tratado, y lo entiendo, porque el tema es bastante técnico y es difícil ver cómo se pagan los ciclos, depende de cuánto llueva y los adeudos”, respondió la directora de Conagua, Blanca Jiménez, en entrevista con SinEmbargo

Respecto a la denuncia de la falta de regulación del robo de agua en Chihuahua, la titular de Conagua dijo que recibieron la delegación con 140 mil trámites relacionados con el manejo de las concesiones rezagados y trabajan en poner orden, pero no precisó cuántos aprovechamientos ilegales se han detectado. 

Productores han reclamado a Gobierno federal la extracción de agua a sus presas cuando están en sequía.

Agricultores y productores del campo chihuahuense han reclamado al Gobierno federal que en plena sequía extrema insista en extraer el agua de sus presas, pero la directora de Conagua respondió que la zona de sequía no tiene nada que ver con la presa: “el agua acumulada es de un periodo anterior. El agua acumulada que está en la presa no corresponde actualmente al agua de sequía y la zona de riego no está sufriendo por sequía porque está recibiendo el 100 por ciento del agua para riego”. 

Blanca Jiménez consideró que con las lluvias que se registraron durante unos días de la semana anterior, las presas de Chihuahua incrementaron su capacidad y eso permitiría pagar al Tratado de Aguas y quedarse con recurso suficiente. 

“Ya comenzó a llover, ya tuvieron tres o cuatro días de lluvias bastante copiosas que contribuyeron a elevar el agua”, expresó. 

Dijo que la Presa El Granero, que estaba en 30 por ciento, su capacidad incrementó al 50 por ciento. La presa Las Vírgenes subió de 30.2 a 30.8 por ciento, y la Presa La Boquilla de un 30 por ciento a 33 por ciento. 

“También habría que ver que sistemáticamente Chihuahua fue disminuyendo la cantidad de agua que debería de aportar […] A partir de 2004, del 54 por ciento que debería estar aportando lo bajó a un 34 por ciento y es algo que se ha quedado para uso de los agricultores”, agregó. 

Jiménez Cisneros insistió que Chihuahua cuenta con agua suficiente para colaborar con el pago al Tratado de Aguas de 1944 y tener para el ciclo agrícola. 

“Hay que decir que un 3 por ciento en la presa de La Boquilla es un volumen muy grande de agua porque esa presa toda llena tiene la capacidad para tres ciclos agrícolas. Es decir, con un tercio tiene la cantidad suficiente para el ciclo agrícola, sin considerar que caigan las lluvias”, afirmó. 

La funcionaria también puso énfasis en que estados del norte, como Tamaulipas y Coahuila, contribuyen al pago y hasta hacen una mayor aportación debido a las lluvias que se han registrado. 

“Hay que decir, porque luego la gente piensa que solo Chihuahua está pagando el tratado, pero en este momento todos los tributarios, no solo Chihuahua, también las cuencas que están en Coahuila y Tamaulipas, están contribuyendo al tratado. De hecho, Coahuila y Tamaulipas han contribuido en un porcentaje mayor”. 

Finalmente, Jiménez Cisneros comentó que el conflicto en Chihuahua es un problema que “queremos solucionar”, y llamó a las autoridades chihuahuenses a concentrarse en eso. 

La titular de la Conagua insistió que Chihuahua no se quedará sin el recurso. Foto: Raíchali. 

*** 

–El Gobernador Javier Corral Jurado ha dicho que la Conagua es en parte culpable del conflicto porque sus funcionarios ejercieron una administración incorrecta de las presas y parte de ellos siguen en el organismo; ustedes mismos han dicho que hubo una mala administración en periodos anteriores, ¿qué ha hecho la Conagua contra estos funcionarios? 

–Yo creo que hay que analizar con mucha calma, año con año, qué es lo que pasa. Para empezar, las 210 presas más grandes, entre las cuales se encuentran las que estamos hablando (Las Vírgenes, La Boquilla y El Granero), las decisiones se toman de forma colegiada en el Comité de Grandes Presas. Este Comité desde que llegó el Presidente Andrés Manuel López Obrador, con el ánimo de ser mucho más transparente, sesiona todos los martes a las 10 y ahí se platican los temas. 

Es muy variable el manejo y habría que ver los adeudos que tuvieron tanto presidentes y gobernadores, y también habría que ver cómo estuvo el historial de pago. Yo lo revisé y en el ciclo anterior venían pagando. Hubo un déficit de agua y al final se saldó una parte con agua de las presas internacionales correspondientes en las ciudades, dado que el propio tratado le permite a uno que después del primer quinquenio, si no salda uno todo el adeudo, tiene el siguiente quinquenio para saldar y, para no perjudicar el 100 por ciento de la concesión, a los agricultores de Chihuahua le dieron otro quinquenio. 

Es muy fácil culpabilizar si no se entiende el tratado, y lo entiendo porque el tema es bastante técnico y es difícil ver cómo se pagan los ciclos, depende de cuánto llueva, los adeudos y también habría que ver que sistemáticamente Chihuahua fue disminuyendo la cantidad de agua que debería de aportar. A partir de 2004, del 54 por ciento que debería estar aportando lo bajó a un 34 por ciento, y es algo que se ha quedado para uso de los agricultores, que pues también tienen todo el derecho. Yo creo que ellos están defendiendo su patrimonio, pero en una cuenca tenemos que ver cómo nos compartimos el agua todos; tanto aguas arriba, aguas debajo, tanto en la margen izquierda y la margen derecha, solo en este caso, la margen izquierda es otro país. 

–El Gobernador menciona que ha habido robo de agua en la cuenca del Río Conchos y que este robo ha sido ante los ojos de la Conagua, y acusa que ustedes mantienen en su estructura a los responsables de ese proceso de corrupción. ¿Qué acciones se tomaron frente a los malos manejos y por el robo de agua? 

–Ya van dos veces que cambiamos al director local de Chihuahua, también hemos cambiado a varias gentes que están ahí localmente, y estamos en un proceso de revisión. Recibimos la Conagua con 140 mil trámites rezagados, todo esto tiene que ver con el manejo de las concesiones y estamos trabajando en poner en orden. 

Particularmente, el estado más crítico es Chihuahua y yo creo que ahorita es parte de lo que está haciendo crisis y hemos ido avanzando, hay que avanzar sin duda mucho más rápido, pero también tenemos que avanzar como Consejo de Cuenca porque este es un tema de uso conjunto de río entre los usuarios. Desafortunadamente en 2019, Chihuahua se levantó de la mesa de negociación y ahorita entiendo que regresaron hace unos días a platicar con los otros usuarios de la cuenca. Porque aquí los afectados en el tema de un tratado que afecta a un país, sin duda va a ser Chihuahua, tiene varias formas que puede ser afectado, pero va a ser también todo el país, y principalmente los estados del norte. 

–Regresando al tema de robo de agua. Estos 140 mil tramites de rezago ¿qué son y a qué se refieren? 

–Eso es a nivel nacional, son una serie de trámites y malos manejos de administraciones pasadas que se están poniendo en orden. Son títulos de concesión, asignaciones, pozos para todo el estado. No hablo nada más para la cuenca de Conchos. 

–¿Estos son de todo el estado o a nivel nacional? 

–Todo el estado de Chihuahua, que es uno de los más grandes, que es casi del tamaño de España. 

 –En su administración, ¿cuántos aprovechamientos irregulares de agua han detectado en Chihuahua? 

–Tenemos por ahí un levantamiento a petición de los usuarios, tanto de Chihuahua como de Tamaulipas, se llegó a un acuerdo de cómo hacer un levantamiento y es un estudio que ellos conocen y saben que está en curso. 

–¿Y cuántos aprovechamientos irregulares hay? 

–No tengo aquí el dato, pero sí quisiera aprovechar su medio (para decir), porque luego nos vienen a decir “es que fulanito está haciendo un pozo y es ilegal” y luego vamos y tienen los papales. Es un tema muy complejo, es un tema que también se tiene que manejar delicadamente para poder hacer los operativos en los mejores tiempos y conforme a derecho. 

–Menciona que han cambiado a dos directores locales, ¿qué sanciones o acciones legales se han implementado por estos manejos irregulares? 

–Son procesos que están en curso y como usted sabe ahora con el Presidente Andrés Manuel López Obrador  todas las áreas del organismo interno de control no dependen ya directamente de las instituciones, dependen de la Función Pública, entonces no es un tema que yo pueda responder en este momento.  

Según cifras de los productores de chihuahua, en los primeros meses del año se entregaron 130 millones de metros cúbicos de las presas. A esa cantidad se suman 75 millones más de junio al 20 de julio, de los cuales, únicamente 27 millones se entregaron al pago del tratado, por lo que han cuestionado dónde está el resto del agua.

–Mencionaba que es importante lo técnico, de octubre de 2015 a la fecha (ciclo 35), ¿cuánta agua se ha sacado de las presas en Chihuahua y de esa cantidad, cuál es el volumen (mm3) que se han destinado para el pago del Tratado de Aguas y cuánto se ha destinado a presas de Nuevo León y Tamaulipas? 

–Aquí este tema es muy importante. El tratado implica compartir el agua, el Río Bravo es un río que comparten todos los que están en la cuenca. Decir que el agua que sale de Chihuahua solo se vaya al tratado, lo que está diciendo en la práctica es: “corten aquí el río y que no pase el agua de aquí para Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila”. Ellos también tienen derecho a esa agua y por eso dice el tratado que un tercio de esa agua va a Estados Unidos y dos tercios del resto del agua se debe de dejar correr para el resto del río. Sí se tiene que compartir el agua. 

Yo le quisiera mencionar un caso muy especial que han dicho varios agricultores de Chihuahua. Recibimos el ciclo 34 con un adeudo y el primer año se incrementó un poco ese adeudo, pero en 2017 se sacaron de las presas (de Chihuahua) mil 200 millones de metros cúbicos. Ellos dicen: “¿A dónde se fue esa agua? ¿Por qué no se abonó toda esa agua al Tratado?” En primer lugar, lo que ellos hacen, voy a tratar de explicarlo por teléfono, pero tenemos en Chihuahua tres presas principales: La Boquilla (Rosales), Las Vírgenes (Delicias) y El Granero. 

La Boquilla y las Vírgenes envían toda su agua a El Granero, y del Granero sale el agua hacia el Bravo. Ahí es donde se contabiliza para el Río Bravo. Lo que ellos dicen –voy a dar un ejemplo con número redondos–, “me sacaste 10 millones de metros cúbicos de las Vírgenes, 10 millones de La Boquilla y 10 de El Granero, que es a donde confluyen todas las aguas, ¿a dónde se fueron mis 30 millones de metros cúbicos?” Bueno, para empezar los millones que se sacan tanto de las Vírgenes como de la Boquilla se fueron todas a El Granero, pero durante el transporte se pierde el 70 por ciento del agua, por filtración y por evaporación, es decir, mientras va el agua en el río una parte se percola (así es como se recargan los acuíferos) y otra se va a evaporando. 

Entonces, de los millones de cada una de esas presas, le llegaron 14 al granero y de esos 14, se extrajeron 10. Entonces, lo único que se sacó de todo Chihuahua fueron 10 millones de metros cúbicos. –Que por cierto lo que se filtra se queda en los acuíferos de Chihuahua para uso de ellos porque también hay que decir que la zona de Delicias tiene varios pozos–. De esos millones de metros cúbicos que salieron se reparten: un tercio para Estados Unidos y dos tercios para la cuenca baja. 

En esa ocasión, (el año 2017) de esa cantidad de agua se mandaron 50 por ciento a Estados Unidos porque teníamos el adeudo. Se logró saldar el adeudo y se mandó poca agua al resto de la cuenca. De los supuestos mil 200 millones de metros cúbicos, salieron de la cuenca 691 millones de metros cúbicos, de los cuales llegaron 652.8 millones de metros cúbicos al Río Bravo y se repartieron 294 millones de metros cúbicos para el tratado, 350 millones de metros cúbicos para el tratado. El 2017 se logró pagar el adeudo. 

Hay que decir también –porque luego la gente piensa que solo Chihuahua está pagando el tratado–que en este momento todos los tributarios, Chihuahua y las cuencas que están en Coahuila y Tamaulipas, también están contribuyendo al tratado. De hecho, con lo que se está sacando del agua de Chihuahua están contribuyendo aún más los estados que ya enviaron gracias a que ha habido lluvias en estos estados de Coahuila y Tamaulipas y han contribuido en un porcentaje mayor a lo que está contribuyendo Chihuahua. 

–Sin embargo, Chihuahua se encuentra en una situación de sequía… 

–Ahorita Chihuahua está en una situación de sequía, pero el agua acumulada es de un periodo anterior. El agua acumulada que está en la presa no corresponde actualmente al agua de sequía y la zona de riego no está sufriendo por sequía porque está recibiendo el 100 por ciento del agua para riego. Entonces, la zona que está en sequía es una zona que no tiene nada que ver o que está sufriendo. Es una zona que no tiene que ver donde llega toda al agua de la presa de riego, sino es la zona donde está el riego de temporal, que no tiene nada que ver con la presa. 

–Los productores dicen que ciertamente tienen agua para este ciclo agrícola, pero que si se le extraen, le quitarían el agua que necesitan para iniciar el próximo ciclo agrícola en marzo. ¿Se tiene contemplado el siguiente ciclo? 
 

–Yo entiendo a los agricultores y comprendo que ellos tengan la preocupación de ver cómo van a regar el siguiente ciclo agrícola, pero normalmente un año tiene su periodo de secas y su periodo de lluvias. Es como si yo le dijera, déjeme pensar un ejemplo. Es como si digo: “Oye yo ahorita tengo sed y me dice ‘no pues yo la estoy guardando”. Nos tenemos que esperar a la época de lluvias, cuando ya haya pasado (el ciclo de lluvias) se hace ese guardadito. Visto desde Estados Unidos, lo que ellos dicen es “¿por qué tienes un guardadito de agua si no me has dado el agua que a mí me corresponde este año?” No es un agua que sea de México, es un agua que le corresponde a EU y le están diciendo, “lo tengo guardado”. 

Haciendo las maniobras (de extracción) sí queda una parte de agua en las presas, con el agua que haya recibido porque ya comenzó a llover. Ya tuvieron tres o cuatro días en lluvias bastante copiosas que contribuyeron a elevar el agua. Por ejemplo, la Presa El Granero, que estaba en 30 por ciento, ahorita está en 50 por ciento. La de Las Vírgenes sí incremento poco, de 30.2 a 30.8 por ciento, pero sin duda es un volumen significativo de agua. Y la Presa La Boquilla, de un 30 por ciento está ahorita en un 33 por ciento, pero hay que decir que un 3 por ciento en la presa de La Boquilla es un volumen muy grande de agua porque esa presa toda llena tiene la capacidad de para llenar tres ciclos agrícolas, o sea con un tercio tiene la cantidad suficiente para el ciclo agrícola, sin considerar que caigan las lluvias. 

–¿Qué responde ante las acusaciones que hace el Gobierno chihuahuense? 
 

–Como se le contestó, que hay que concentrarnos en cómo solucionar el problema. Es un problema que queremos ambos solucionar y concentrémonos. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: El contenido de Raíchali está protegido. Apoya periodismo independiente.