El proyecto está en desarrollo y aún le faltan permisos por aprobar. Se necesitaría construir una potabilizadora, ya que el agua de ahí contiene minerales que superan los avalados por las normas oficiales.
Karla Quintana/Raichali
Chihuahua – Después de cuatro años de trabajo, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) de Chihuahua plantea la construcción del Acueducto San Antonio, un proyecto que busca aprovechar el agua acumulada en una mina ubicada a unos 25 kilómetros de la zona metropolitana para incorporarla al sistema de abastecimiento de la ciudad de Chihuahua.
El proyecto fue presentado por Alan Jesús Falomir Sáenz, director ejecutivo de la JMAS Chihuahua, durante la conferencia “Proyecto Acueducto San Antonio para el desarrollo de la zona sur oriente de Chihuahua”, realizada en el marco de la Expo Agro Internacional Chihuahua y Foro del Agua 2026.
De acuerdo con Falomir, el proyecto lleva aproximadamente cuatro años de trabajo y ha sido denominado por la Junta como un “proyecto histórico”. Su objetivo no se limita al abastecimiento de la zona suroriente, sino que, según explicó, busca contribuir al suministro de agua de toda la ciudad de Chihuahua.
“Este proyecto no nada más es para el desarrollo de la zona sur oriente, viene siendo, pues ahora sí, de manera conjunta para el abastecimiento de agua en la ciudad de Chihuahua, obviamente en toda la ciudad de Chihuahua.”
Sin embargo, el funcionario explicó que la zona suroriente concentra buena parte del problema de abastecimiento debido a que es una de las áreas donde la JMAS tiene menor acceso a fuentes de agua y donde los pozos aportan menores volúmenes.
Según Falomir, esta condición también se relaciona con que en esa zona se encuentra una parte importante de los domicilios que todavía no cuentan con suministro mediante tubería y reciben agua a través de pipas.
La JMAS reporta que actualmente alrededor de 7 mil domicilios reciben el suministro de agua mediante este mecanismo. Falomir señaló que la cifra representa poco menos del 2 por ciento de los contratos de agua de la ciudad, que, de acuerdo con su exposición, superan los 370 mil.
“En porcentaje se escucha muy poco, pero realmente el reto es muy grande”, sostuvo el funcionario al referirse a las familias que todavía dependen del suministro mediante pipas.
Durante la presentación, Falomir señaló que la ciudad de Chihuahua ya supera el millón de habitantes y que la JMAS cuenta, en promedio, con 167 fuentes activas de abastecimiento, principalmente pozos distribuidos dentro y fuera de la zona urbana del municipio.
El funcionario indicó que el gasto promedio anual de abastecimiento ronda los 4 mil litros por segundo, aunque durante el verano la extracción puede incrementarse hasta aproximadamente 4 mil 450 litros por segundo debido al aumento en la demanda.
Durante el invierno, explicó, algunas fuentes de abastecimiento pueden dejarse descansar o se realizan combinaciones entre los pozos disponibles.
En cuanto a la continuidad del servicio, Falomir señaló que aproximadamente 30 por ciento de la ciudad cuenta con servicio continuo, mientras que en alrededor del 70 por ciento restante existe un esquema de tandeo.
El agua se encuentra dentro de una mina inundada
Falomir explicó que la mina dejó de operar después de una inundación ocurrida en 2020. Según los datos presentados por el director de la JMAS, el volumen de agua asociado a la inundación alcanza aproximadamente 2 mil 651 litros por segundo, una cantidad superior al volumen que actualmente se pretende utilizar para abastecer a la ciudad.
“Estamos hablando de una cantidad de 2651 litros por segundo lo que es la inundación. Estamos hablando más del doble del agua que nosotros queremos y que necesitamos en este proyecto para abastecer a la ciudad de Chihuahua.”
La extracción del agua de la mina se realiza mediante seis bombas, aunque Falomir señaló que actualmente operan cinco.
El funcionario también indicó que la empresa que tiene la operación de la mina es Grupo México, por lo que el bombeo requiere la participación de la empresa debido a que se realiza dentro de las instalaciones mineras.
Antes de plantear el aprovechamiento del agua para el abastecimiento de Chihuahua, la JMAS realizó pruebas de bombeo en el interior de la mina. Falomir señaló que durante 2024 se mantuvo el bombeo durante nueve meses, las 24 horas del día, como parte de las pruebas. En su exposición mencionó que el bombeo se realizó de enero a noviembre de ese año.
De acuerdo con lo informado por el funcionario, uno de los elementos que apareció de manera constante por encima de la norma fue el flúor. “Se hizo un análisis de muchísimos minerales y el que salió de manera constante por arriba de la norma, estamos hablando del tema del flúor.”
Por ello, la propuesta contempla una planta potabilizadora antes de que el agua sea incorporada al sistema de distribución.
Un proyecto que aún requiere autorizaciones
Aunque la JMAS plantea la construcción del acueducto en un periodo de aproximadamente 18 meses, el proyecto todavía requiere completar procedimientos y autorizaciones.
Durante la conferencia, Falomir explicó que ya se había dado un primer paso relacionado con la asignación que permite extraer el volumen de agua, pero señaló que todavía faltaba una segunda etapa para reafirmar dicha asignación y obtener las autorizaciones necesarias para compromisos de largo plazo.
El funcionario señaló que se trata de un proyecto que tendría una duración superior a 20 años y que, debido al modelo de asociación público-privada planteado, requeriría la aprobación del Congreso del Estado.
“Hemos dado un primer paso, falta un segundo paso donde ya se reafirma esta asignación que nos permite estar extrayendo este volumen y pues lo que es la autorización para compromisos de largo plazo, porque estamos hablando de poco más de 20 años este proyecto por estar extrayendo esa agua en este modelo de asociación público-privada lo tiene que aprobar, por supuesto, el Congreso del Estado.”
Por lo tanto, la presentación del proyecto no significa que el acueducto ya se encuentre construido ni que los mil litros por segundo estén incorporados actualmente al sistema de abastecimiento de la ciudad.

