Por Carlos Fierro González/Raíchali
Chihuahua – El colectivo Vida en la Cuenca denunció que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) exentó la realización de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto de la gaza de incorporación del Periférico de la Juventud al boulevard Teófilo Borunda, así como la atención de dos denuncias ambientales que permanecen sin respuesta ante Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
De acuerdo con el documento que presentó Vida en la Cuenca, oficio No-UGA-IR.08-2025/258, hay afectaciones a la zona federal ribereña correspondiente al Río Chuviscar, causado por el proyecto a cargo de la dirección de Obras Públicas Municipales, informó la organización en una manifestación realizada afuera de las instalaciones de la Semarnat en la ciudad de Chihuahua.

La denuncia interpuesta el pasado 22 de enero, señala y muestra las afectaciones dentro de la zona influenciada donde se han registrado 45 especies de aves nativas, algunas catalogadas en riesgo según la NOM-059-SEMARNAT, tales como el pato mexicano (Anas Diazi) y el águila Aura (Buteo albonotatus), que incluye un total de 222 especies de flora, fauna y fungi verificado en iNaturalist.
“Las molestias son temporales, los beneficios también”, advirtió en rueda de prensa Diana Lugo, representante del colectivo, quien agregó que la demanda de dicho proyecto también abre paso para que se incremente la demanda de vehículos en la ciudad y en la zona.

El aumento de número de vehículos implica además el incremento en la emisión de contaminación y deja de lado los espacio para ciclovías o aumento de trasportes urbanos como alternativas para hacer más eficiente la circulación en dicha zona, donde predomina la jerarquía de vehículos particulares motorizados La MIA es un instrumento de la política ambiental que tiene el objetivo de prevenir, mitigar y restaurar los daños al ambiente, así como la regulación de obras o actividades para evitar o reducir sus efectos negativos en el ambiente y en la salud humana.
Vida en la Cuenca solicitó en la denuncia pública:
- Que se realicen las inspecciones en la zona y se reporte el acta de inspección correspondiente a la organización.
- Que anule la autorización de exención de MIA.
- Que se clausure la obra en cuestión hasta que atraviese el respectivo Procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental.
Al concluir la manifestación, Vida en la Cuenca sostuvo una reunión con el titular de la dependencia federal, Jorge Raudel Almanza Muñoz, quien les informó que sólo atienden zonas federales como ríos y vías del tren.
En el proyecto que señalan, les indicó, se planea poner unos pilotes para sostener las extensiones para la gaza, que asegura, no afecta el rio Chuviscar, por lo que no tienen la facultad para detener o sancionar cualquier proyecto, al no haber afectación en el cauce del río no procede con la MIA.
Almanza Muñoz dijo que quien tiene la facultad es la Profepa, ya que se encarga de vigilar y evaluar el cumplimiento de las disposiciones jurídicas aplicables a la restauración, preservación y protección de los recursos naturales, por medio de visitas y operativos de inspección, la atención de denuncias populares y la promoción de la participación social en asuntos de protección y defensa del ambiente.
Sin embargo, aunque la Profepa funciona como un órgano administrativo desconcentrado con autonomía técnica y operativa, depende jerárquicamente de la Semarnat.
El colectivo Vida en la Cuenca puso en evidencia los daños ambientales provocados por la falta de regulación de la obra. Vida en la Cuenca es un grupo activo en la zona de Chihuahua, enfocado en la defensa, conservación y socialización de los ecosistemas locales, específicamente el arroyo Semati, parte del Río Chuvíscar, y busca integrar la participación ciudadana a través de acciones como murales colaborativos para proteger el entorno natural.

