Mujeres chihuahuenses anunciaron su participación en la Global Sumud Flotilla, una misión internacional de sociedad civil que zarpará hacia Gaza para romper el asedio que enfrenta la población desde 2007. En rueda de prensa establecieron paralelismos entre la crisis humanitaria en Palestina y el desplazamiento forzado en Chihuahua, y exigieron al gobierno mexicano tomar medidas concretas frente a la situación
Karla Quintana / Raichali
Chihuahua – Un grupo de mujeres chihuahuenses anunció en rueda de prensa el movimiento “Desde Chihuahua hasta Gaza”, que se integró a la Global Sumud Flotilla, una misión internacional de la sociedad civil que zarpará en los próximos días con el propósito de sumarse a las voces que exigen finalizar con el asedio impuesto a la población de Gaza desde 2007.
Las participantes Dolores Pérez, Patricia Luévano, Alejandra Chavira, Elidalis Burgos y Paola Romero compartieron los objetivos de esta acción global, que reunirá delegaciones de más de 44 países.
La primera salida de la flotilla está programada para el 31 de agosto desde España, a la que se sumarán barcos que partirán desde Túnez y otros países el 4 de septiembre. Posteriormente, entre el 5 y el 13 de septiembre, las embarcaciones navegarán de manera conjunta hacia las costas de Gaza.
“No es un conflicto, es un genocidio”
Durante su intervención, Patricia Luévano, diseñadora y fundadora del estudio de cerámica Pato Negro, subrayó que lo que ocurre en Gaza no puede describirse como un conflicto bélico convencional.
“No es un conflicto, no es una guerra entre dos partes, es un genocidio. Y lo más grande que se está ejecutando en tiempo real y a veces en completo silencio de los medios de comunicación”, expresó.
Luévano explicó que entre los crímenes más graves está la ejecución de ataques deliberados contra la población civil. Retomando los reportes del Euro-Med Human Rights Monitor, recordó que nueve de cada diez de las 60 mil personas asesinadas en Palestina son civiles, y de ellas, 20 mil son niños.
Añadió que la niñez palestina vive una tragedia indescriptible: desde mayo de 2025 más de 227 personas han muerto por malnutrición, incluidos 103 menores, mientras que alrededor de 41 mil niñas y niños han quedado en situación de orfandad o sin acompañamiento familiar, algunos sin posibilidad de ser identificados porque toda su familia fue aniquilada.
“Israel se ha encargado de borrar a más de mil familias enteras del Registro Civil de Palestina”, advirtió.
Luévano también compartió cómo ha impulsado la solidaridad desde el arte. A través de una campaña iniciada en mayo de 2024, en la que intercambia piezas de cerámica por donaciones, ha recaudado alrededor de 345 mil pesos, recursos que han beneficiado directamente a 10 familias palestinas.
“No podemos permitir la limpieza étnica”
Por su parte, Dolores Pérez, quien abordará uno de los barcos que partirán desde España, lamentó el silenciamiento de la prensa en Gaza y el asesinato de periodistas que han intentado documentar lo que ocurre. “Se han silenciado las voces de periodistas en Gaza, lo que hiere profundamente la libertad de expresión y nuestro derecho a conocer la verdad de lo que sucede”, dijo.
Aclaró que quienes integran la flotilla son sociedad civil organizada, sin financiamiento de partidos políticos, unida únicamente por la indignación ante lo que ocurre en Palestina. “En el momento en que permitamos la limpieza étnica, porque eso es lo que está pasando en Gaza, estaremos consintiéndolo en todo el mundo”, advirtió.
Pérez recordó una cita emblemática sobre la indiferencia ante la opresión: “Vinieron por los judíos y no hice nada… vinieron por los negros y no hice nada… vinieron por los homosexuales y no hice nada… después vinieron por mí y no había nadie”.
En cuanto a la logística, explicó que cuatro personas mexicanas —dos mujeres y dos hombres— participarán directamente en la misión. “Los primeros barcos salen el 31 de agosto desde España; el 4 de septiembre zarparán los de Túnez y otros puertos europeos, y a partir del 5 de septiembre la flotilla se reunirá para dirigirse unida hacia Gaza hasta el día 13”, puntualizó.
El testimonio de una enfermera en Gaza
La rueda de prensa también contó con la voz de Elidalis Burgos, enfermera de cuidado crítico con 18 años de experiencia, quien estuvo un mes en Gaza durante julio de este año atendiendo a víctimas en hospitales.
“Lo que presencié fue gravísimo. Estuve cuatro semanas cuando los bombardeos eran más intensos. Los médicos y enfermeras también pasaban hambre. Los pacientes, sobre todo los niños, llegaban en condiciones de extrema desnutrición: eran piel y huesos”, relató.
Contó que muchos de los pacientes eran menores que habían perdido a toda su familia y quedaban completamente solos. “Tuvimos muchos pacientes que eran niños, algunos murieron sin que quedara un solo familiar vivo. Fue terrible, una situación desgarradora”, compartió.
“Lo que pasa en Gaza también se refleja en Chihuahua”
Finalmente, Paola Romero estableció un paralelismo entre la situación en Palestina y las crisis humanitarias en México. “Lo que ocurre en Gaza es muy parecido a lo que vivimos aquí con el desplazamiento forzado. Estamos frente a una emergencia de familias enteras que tienen que huir sin nada, dejando ropa, documentos y pertenencias. Llegan a las ciudades sin apoyo, sin un mínimo digno para sobrevivir y, lo más grave, sin ser escuchadas”, señaló.
Denunció que en Chihuahua las autoridades han negado el problema: “Mientras cientos de familias huyen, el discurso oficial insiste en que no hay desplazados y que todo está en paz. Esa indiferencia es alarmante”, afirmó.
Romero cuestionó además la postura del Estado mexicano frente a Israel. Recordó que, aunque México no ha fijado una posición clara frente al genocidio, sí ha aceptado acuerdos y contratos con empresas israelíes en sectores estratégicos como el agua, lo cual calificó de incongruente: “¿Cómo puede decirse que se tiene una postura pacífica si se mantiene cooperación con un gobierno que financia la guerra y el exterminio?”.
La activista también denunció que en comunidades de Chihuahua, como la Sierra en el municipio de Moris, se han reportado drones lanzando sustancias y generando condiciones similares a las utilizadas en Palestina para el desplazamiento de poblaciones.
Al cierre, las participantes hicieron un llamado urgente a la sociedad y a las autoridades mexicanas para que se sumen a la exigencia global de detener el genocidio contra el pueblo palestino. Patricia Luévano subrayó que México debe romper relaciones con Israel y dejar de justificar sus vínculos con ese Estado bajo pretextos técnicos o logísticos.
“Queremos que se proteja a las y los tripulantes de la flotilla, y que nuestro país deje de ser cómplice. No podemos seguir normalizando lo que ocurre en Gaza”, concluyó.

