Raíchali

Proyecto Pinito, el modelo de cooperación comunitaria que busca rescatar albergues de niñas y niños rarámuri

En Hormigueros, municipio de Urique, existe un albergue para niñas y niños rarámuri que está casi en el abandono. Con Proyecto Pinito, dos mujeres rarámuri busca rescatarlo y, al mismo tiempo, dar empleo a las comunidades cercanas.

Chihuahua.- Para ayudar a su familia, Catalina Motochi comenzó a trabajar a los siete años. Por falta de oportunidades, a los 11 se vio obligada a migrar sola a Sinaloa, después se fue a Sonora y llegó hasta Baja California en busca de un empleo digno.

A 17 años de que salió de El Pinito, Urique, hoy, Catalina lucha junto con Irma Chávez por rescatar un albergue y, al mismo tiempo, dar trabajo a los habitantes de las comunidades cercanas.

Se trata de Proyecto Pinito, un modelo de cooperación comunitaria con la que buscan mejorar la alimentación de los cerca de 90 niños y niñas que viven en la zona.

La idea, explica Catalina, es que en lugar de que las familias se vayan de jornaleros, en El Pinito reciban un salario por trabajar la producción de maíz, frijol y cacahuate, alimentos que se entregaran al albergue de la comunidad Hormigueros, la única opción que tienen los niños y niñas para estudiar.

“Yo quiero lo mejor para todos, para que no sufran lo mismo que sufrí yo antes. Que tengan un buen trabajo que no anden batallando, ni que tengan que hacer trabajo pesado como uno… que no se tengan que ir lejos”

Producir para la comunidad

La primera etapa del proyecto inició en El Pinito, de donde Catalina es originaria. Aunque aquí sólo hay cuatro casas, a los alrededores se encuentran otras siete comunidades con un total de 70 familias de entre cinco, siete y hasta 12 integrantes, como es su caso.

Dentro de las actividades agrícolas que se realizar, explica, está la limpieza de terrenos, arado, siembra y, finalmente, la recolección de la cosecha. Entre los resultados que han obtenido, Catalina recuerda que hace un año la comunidad logró producir una tonelada de cacahuate.

Catalina cuenta que en el albergue está casi abandonado por las autoridades y, aunque los estudiantes tienen que caminar hasta dos horas para llegar a él, es lo opción más cercana para que puedan estudiar.

Por ello, está segura de que con el trabajo de la gente pueden sacarlo adelante y que el modelo se puede replicar en más comunidades para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

El siguiente paso del proyecto es conseguir apoyo económico para construir una pila de agua para la producción de hortalizas. También quieren habilitar gallineros y comprar marranos para el albergue.

“Desde que comenzamos no nos hemos ido lejos porque queremos trabajar para la comunidad. Para que los niños tengan alimento bueno, fresco y que cuando vengan las fiestas se pueda comer mejor”

¿Cómo apoyar?

El Pinito se encuentra a 11 horas de la capital, siete son de carretera y cuatro a pie

Por la distancia y las dificultades de acceso a El Pinito, Catalina aseguró que la mejor forma de apoyar al proyecto es con donativos económicos para la comprar las herramientas e insumos.

“Lo que más necesitamos ahorita es comprar la herramienta. Queremos hacer una pila para sembrar tomate y otras verduras. También la malla para los gallineros y hacer poco a poco el fondo para los salarios porque la gente también tiene que poder comprar lo que necesite”

Los datos bancarios están disponibles en su página oficial de Facebook Proyecto Pinito en donde también publican las actividades que realizan para obtener fondos.

¿Quieres apoyarlos? aquí te compartimos sus datos bancarios que puedes corroborar en el su página:

SANTANDER a nombre de Catalina Motochi
Número de tarjeta: 5579070107923214
PAYPAL con la cuenta a nombre Catalina Motochi
Clave: KVDL48EF9T5CL

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